REVIEW

YO SOY LA FELICIDAD DE ESTE MUNDO, una oda al amor moderno que no se sostiene

Aunque tiene sus atractivos visuales…

Foto: http://www.fashionhall.com.mx
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Como parte de la edición de 2014 del Festival Internacional de Cine de Morelia (FICM) nos llegó Yo soy la felicidad de este mundo, cinta de Julián Hernández que después de una larga espera se estrena en las salas de cines comerciales de nuestro país. Aunque en principio pudiera parecer una producción abiertamente de temática gay, rascando un poco más podemos vislumbrar que su finalidad es hablarnos del amor contemporáneo, más allá de cualquier género que haya de por medio.
 
Emiliano (Hugo Catalán) es un director de cine que está realizando un documental sobre el mundo del ballet. Él tiene cierta debilidad-atracción por las relaciones sexuales intensas con otros hombres, especialmente bailarines, además de que se vale de su posición para acostarse con quien quiera. En sus andanzas conoce a Octavio (Alan Ramírez), un joven bailarín con quien intenta sostener una relación. La concepción que tiene uno y otro de cómo ser “una pareja” es distinta y difícil de compaginar, lo cual al final resulta en el rompimiento entre ambos.

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Imagen: http://www.fashionhall.com.mx
 
Yo soy la felicidad de este mundo está narrada en forma de tríptico, cuya primera parte nos presenta la relación entre ambos, la segunda la experiencia sexual orgiástica de Octavio después de la ruptura y la última nos lleva de nuevo con Emiliano y su fijación por los hombres y el cine. Aunque la cinta busca ser poco convencional, y en algunos puntos lo logra, pero el resultado final resulta un tanto incoherente.

Imagen: timeout.com

Visualmente la película nos presenta algunas innovaciones, especialmente en lo que refiere a algunas tomas, unas de ellas logradas con peculiar belleza, pero al final no son suficientes para sostener la cinta.

La película de Julián Hernández resulta un ejercicio interesante, pero no lo suficientemente atrayente para mantener la atención del público por lo poco más de hora y media que dura la cinta.

Otra película mexicana que llegó a los cines hace no mucho fue de la que te hablamos en la siguiente reseña: TENEMOS LA CARNE: confusa colección de parafilias.

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