REVIEW

HAMBRE DE PODER satisface al público

Michael Keaton lo vuelve a hacer.

Foto: http://marcusgohmarcusgoh.com
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McDonald's es la empresa que ha dominado el mundo de los negocios, de la comida rápida e incluso nuestro estómago. Detrás de cada hamburguesa o cajita feliz hay una historia que no muchos conocen, donde el deseo, el poder, la ambición y el dinero fueron los ingredientes principales que movieron a un hombre para arrebatarle su sueño a dos hermanos y transformarlo en una de las transnacionales más exitosas de todos los tiempos. Esto es de lo que nos habla Hambre de poder (The Founder, 2017), película protagonizada por Michael Keaton.

La historia está centrada en Ray Kroc (Michael Keaton) un vendedor de batidoras que va de puerta en puerta por todo Estados Unidos. Él ha tratado, sin éxito, de salir de la mediocridad, aunque eso no impide que siga soñando con un futuro mejor. Cierto día tienen que ir al sur de California para cumplir con unos pedidos. Es en este lugar donde conoce a Richard y Maurice McDonald (John Carroll Lynch y Nick Offerman), un par de hermanos honrados y trabajadores (lo que se podría decir, buenos tipos), quienes han puesto un exitoso local de hamburguesas, donde la calidad, la excelencia y rapidez en el servicio son las principales piezas. Kroc encuentra en esta pequeña empresa su oportunidad de oro para salir adelante, y está dispuesto a hacer lo que sea con tal de conseguirlo, a pesar de que eso implique incluso arrebatarles la idea a estos dos tipos.

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Michael Keaton nos entrega quizá una de sus mejores actuaciones desde su resurgimiento en el mundo actoral hace algunos años.Los matices que van desde “soy una persona perseverante” hasta un “estoy dispuesto a hacer lo que sea con tal de tener siempre más” quedan bien trazados en la interpretación del actor. Como una especie de predicador bíblico, Kroc tiene el don de engatusar con sus hábiles discursos, en los cuales caerían por completo los hermanos McDonald.

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Otro acierto de la película son los diálogos, especialmente las discusiones telefónicas entre Kroc y los hermanos McDonald, las cuales se convierten en sangrientas batallas verbales, donde el ingenio del protagonista termina por devorar con ferocidad a sus rivales. A pesar de que no brillan tanto, las pláticas de Kroc con su esposa también dejan conocer mejor el carácter casi caníbal de los negocios del personaje.

Imagen: http://nerdrepository.com

Con tomas que sitúan al lente en paralelo con el piso, tenemos una visión similar a la de Dogville (Dogville, 2003), donde podemos ubicar perfectamente a todos los personajes de una escena, qué hacen e incluso el modo en que se comunican, ya no con palabras, sino por medio de los movimientos y las posturas.

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Aunque esta película se mantiene neutral respecto a Kroc, los hermanos McDonald y las acciones de unos y otros, hay un elemento revelador: la música. Cada que Kroc realiza alguna de sus jugarretas para hacerse con la empresa de estos tipos, comienzan a escucharse melodías que nos dan a entender que es todo un campeón de campeones, un triunfador, mientras que cuando algo negativo se deja entrever, simplemente no hay música en la mayoría de los casos.

Imagen: http://whysoblu.com

Esta película no sólo es la historia de Ray Kroc y de McDonald’s, sino también del sueño americano, del capitalismo salvaje (por más rojillo que suene), velas que han movido el barco conocido como Estados Unidos, cuya presidencia está ocupada por un hombre. Donald Trump, como el mismo protagonista de esta cinta.

Imagen: https://www.yahoo.com

Ya sea por Keaton o por la historia, esta película es el biopic que necesitas ver cuanto antes.

Si te gustó esta película, seguramente te encantará conocer nuestra lista de cintas de emprendedores, algunos muy similares a Ray Kroc.

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