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¡Ave, César!, un simpático homenaje a las películas de antaño

Clooney, Johansson, Tatum y Brolin se visten de época para hacernos reír.

Foto: www.highonfilms.com

Detrás de cada secuencia que vemos en las películas hay un mundo intrincado y fascinante, que muy pocas veces tenemos la oportunidad de admirar. El camarógrafo, el jefe del estudio, los actores, los escritores son sólo fibras que lo forman y que quedan expuestas en ¡Ave, César! (Hail, Caesar!, 2016), una encantadora comedia de los hermanos Coen.

Imagen: www.theblaze.com

La película se enfoca en el mundo detrás del mundo del cine de la primera mitad del siglo XX, específicamente en el Capitol Studio, en Hollywood, donde se lleva a cabo la súper producción de una película bíblica narrada desde el punto de vista de un general romano, interpretado por Baird Whitlock (George Clooney), quien desaparece misteriosamente del set de grabación. Eddie Mannix (Josh Brolin), el director de producción, debe intentarlo todo, para arreglar ese problema, y muchos otros que suceden dentro del estudio, sin perjudicar la reputación de sus actores y la de su empresa. 

Valiéndose de los distintos estereotipos que hay en el mundo de las películas, la cinta nos muestra una comedia negra, pero divertida y llevadera, en la cual se desarrollan cada una de las historias de los personajes que convergen en un mismo punto: el mundo del cine de la primera mitad del siglo XX. Éste es homenajeado por medio de distintos guiños que vemos a lo largo de la película, desde las producciones del vaqueros (conocidas como western) hasta los filmes bíblicos, como Sansón y Dalila (Samson and Delilah, 1949) antecesoras directas de Ben Hur (Ben Hur, 1959) o Los diez mandamientos (The Ten Commandments, 1959).

Imagen: www.comingsoon.net

Hay algo que salta mucho a la vista en esta película: el reparto, conformado en buena medida por actores ya muy conocidos por el público como Scarlett Johansson, George Clooney, Channing Tatum, Ralph Fiennes, Jonah Hill, Tilda Swinton y Josh Brolin, cuyas actuaciones definitivamente funcionan como la sal y pimienta de la trama.

Imagen: collider.com

La historia es divertida y entretenida, pero no se salva de tener algunas escenas que a pesar de que no vienen al caso, hacen brillar las cualidades de los actores. Por ejemplo, la secuencia en la que Burt Gurney (Channing Tatum) hace todo un número músical mientras interpreta a un marinero que está a punto de ir a la guerra o cuando DeeAnna Moran (Scarlett Johansson) aparece en otra pieza salida de un musical que francamente no aporta nada sustancial a la trama del filme. 

Toda la estética de la película tiene ese sabor a melancolía que a muchos nos encanta y que le otorga hasta cierto punto más credibilidad a la película, a pesar de que sabemos que se trata de una comedia.

Quizá este no es el mejor trabajo de los hermanos Coen si se le compara con otras piezas como Sin lugar para los débiles (No Country for Old Men, 2007), Fargo (Fargo, 1996) o Barton Fink (Barton Fink, 1991), pero tampoco nos queda a deber.

¿Cuál es tu película favorita de los hermanos Coen? ¿Ya viste ¡Ave, César!? Cuéntanos qué te pareció.

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