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7 momentos de las películas de Cantinflas que nos siguen matando de risa

Pueden pasar 100 años, pero Cantinflas seguirá haciéndonos reír como la primera vez

Foto: Pinterest
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El humor blanco que caracterizaba a Mario Moreno fue algo excepcional. México nunca ha tenido un cómico tan destacado y reconocido internacionalmente como él. 

Cantinflas es un personaje icónico en la historia de México. A través de la sátira y la comedia logró captar el espíritu del mexicano con una ingenuidad característica y con una forma de hablar tan particular que sería recordada hasta nuestros días. 

Es por estas razones que aquí recordamos sus 6 momentos más icónicos en la trayectoria del cómico mexicano. 

 

  1. La escena en donde Cantinflas grita lo que se le antoja en El Extra (1962):

“¡Ese del lunarcito, suéltenmelo!, ¡¿que de sangre azul?!, ¡échenme uno pa´ llenar mi pluma fuente!”, se escuchaba gritar a Cantinflas mientras grababan una escena de la toma de la Bastilla. Uno de los acontecimientos históricos más importantes de la revolución francesa. 

Como era de esperarse, el director lo detiene en seco para preguntarle si por lo menos sabe en qué momento histórico y en qué lugar del mundo ocurre este acontecimiento. 

  1. Cuando Cantinflas explica qué es la medicina legal:

En esta escena de El Gendarme Desconocido (1941), Cantinflas intenta explicarle al estricto profesor qué es la medicina legal: “Medicina legal, maistro, es la esencia que podríamos llamar nosotros conforme a la fisologia; tiene usted dos clases de medicina legal, la legal que es la legalizada y tiene usté la fisiologia, más bien la antonomia, maistro, tenemos entonces en ese caso qué tenemos hacemos una comparación para analogar una sentises que a la postre…”, y así continúa, hasta que el profesor le pregunta “¿Usted sabe lo que está diciendo?”.

  1. La escena en donde Cantinflas comienza a describir qué es lo que está viendo mientras sueña despierto:

Aquí conocimos a Cantinflas como poeta. Mientras su compañero, recostado en la misma cama que Cantinflas, escucha al comediante describirle lo que está soñando despierto, Cantinflas sale de su personaje y eleva al cielo un discurso que bien podría salir de una novela de Shakespeare, cuando un momento antes, le había dicho a su compañero que le quitara los “piéceses”.  

Todo esto ocurre durante la película, Soy Un Prófugo (1946).

  1. Cuando Cantinflas es bombero:

En general, la cinta El Bombero Atómico (1952) es graciosa por naturaleza, pero la escena cuando Cantinflas debe subir al edificio y apagar el fuego después de haberse envalentonado, es genial. 

El arrepentido personaje no sabe ya qué hacer y se paraliza de miedo aunque intenta con todas sus fuerzas ser útil de algún modo. 

  1. Cantinflas como Barbero en Si Yo Fuera Diputado (1952):

Por obra de don Próculo, Cantinflas está enfurecido. En ese momento entra en escena un cliente que entra a la barbería y Cantinflas, con una rabia graciosísima hace un servicio terrible al pobre hombre:  “Es que no alcanzo a verme en el espejo” le dice el cliente, “Pues pa´ qué quiere verse con esa cara de sonso”, le contesta el comediante, mientras le corta con las tijeras un pedazo de corbata.  

  1. Cuando Cantinflas despide a su compadre en El Bolero De Raquel (1957):

Durante la que debería ser la escena más solemne de la película, Cantinflas la convierte en un escenario para las carcajadas. Su compadre y mejor amigo ha muerto y para poder afrontar el problema decide ahogar sus penas con otro amigo, Edelmiro, con quien llega borracho al funeral en el cementerio.

Uno pensaría que esto indignaría terriblemente a los invitados y a la viuda de su compadre, pero lo gracioso es que a nadie parece importarle que se tambalea por todo el lugar y tanto las plañideras como la viuda lo abrazan sin cesar conmovidas por la corona de flores que le llevó al muerto, así como las últimas palabras que le dedicó. 

  1. Cuando Cantinflas regaña a Chabelo:

En otra escena muy graciosa de El Extra, vemos a Cantinflas interactuar por primera vez con otro ícono del cine y la televisión mexicanos: Chabelo. Aquí, el amigo de todos los niños, interpreta a un bullie de más de 1.80 de estatura, quien atormenta a un par de niños a los que Cantinflas quiere defender. 

Sin más, Cantinflas les dice a los niños que él va a detener al abusivo porque a él sí lo va a respetar, pues es un “adúltero”, en palabras del cómico. Pero cuando Chabelo entra en escena, Cantinflas se queda pasmado y decide seguirle la corriente al niño gigante que amenaza con golpearlo. 

 

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