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La Mami: el documental que retrata la vida del cabaret en México como nunca antes

El legendario Barba Azul es testigo de las historias de las mujeres que han construido una increíble comunidad en el lugar

Foto: Sector Cine
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En los 70 el cine de ficheras saturó la cartelera mexicana, presentando una narrativa que erotizaba la vida en los cabarets, lo cual no podría estar más alejado de la realidad, como lo demuestra el documental La Mami (2019).

El largometraje de Laura Herrero Garvín, que ya está disponible en cines, traslada al espectador al baño del legendario Barba Azul, donde las mujeres que trabajan ahí se preparan para sus largas noches, siempre con el apoyo de Doña Olga, mejor conocida como la Mami. 

Esta mujer es la encargada del baño del lugar, pero su rol va mucho más allá, ya que es una aliada incondicional para las chicas, según explicó la directora española en una entrevista con SECTOR CINE. 

 

“La Mami dignifica su trabajo a pesar de no ser dignificado por el mundo, ella trabaja en la última esquina del Barba Azul, pero hace su trabajo con un montón de esmero”, contó Laura. 

En una vista a este cabaret, la cineasta fue testigo de la dinámica de las trabajadoras y la Mami, quien escucha sus problemas pero también tiene una preocupación genuina por ellas, pues todas están ahí por la necesidad de sacar adelante a sus familias. 

Por eso, Laura Herrero Garvín quiso contar esta historia. 

“Escuché cómo las chicas llegaban y se desahogaban con ella y me acuerdo que en algún momento yo entendí qué tan importante era esta mujer en este espacio y para estas mujeres que trabajan ahí”, contó Laura. 

“Cuando vives en un mundo que te impone y te juzga –y a veces te violenta– las alianzas y esos espacios de sororidad femenina son esenciales para poder sobrevivir”, recalcó. 

 

Rompiendo estereotipos a través del cine documental

En la historia del cine mexicano, el mundo del cabaret era uno lleno de “pecado”, con mujeres que buscaban redención en lugares de mala muerte, pero para los 70, estas historias se reducían a albures y desnudos.

La desventaja es que esto redujo a muchas cintas del género de ficheras a seguir una fórmula genérica que determinaría la forma en la que muchos veían a las personas que hacían su vida en los cabarets.

 

“Para mí, desde un principio fue importante intentar acercarme a ellas desde un lugar íntimo y respetuoso y fue muy importante poderlas conocer a partir de ahí y descubrir cosas que tienen que ver con eso… dejar los prejuicios que tenemos en frente de ellas y verlas como personas normales que están sacando adelante a su familia”, recalcó la directora de La Mami. 

“Es importante que haya miradas diversas y no solo de hombres blancos heterosexuales mirando mujeres, para mí era muy importante mirar desde la cercanía, desde la empatía y construir a partir de ahí y yo creo que esa es la gran diferencia con el otro tipo de cine que solo folclorizaba y prejuzgaba”, agregó. 

Con la pandemia, el Barba Azul y otros cabarets de la Ciudad de México sufrieron un fuerte golpe, pero gracias a producciones como La Mami, las historias más reales de este mundo seguirán vigentes. 

“El cine tiene la facilidad de encapsular el tiempo, encapsular estos lugares que no sabemos si volverán, hay algo en esto de retratar y dejar para la posteridad un documento como La Mami que pueda compartir al mundo cómo las mujeres vivían en el mundo del cabaret, porque quizá no hay películas que lo retraten tan de cerca”, concluyó Laura. 

 

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