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8 objetos comunes que en las películas de terror dan muchísimo miedo

A estos objetos, el cine de terror los ha dotado de características mágicas que rayan en lo diabólico

Foto: Warner Bros., MGM, Miramax,
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Como en la literatura, el cine también se las ha visto para inventar las mejores ficciones. El terror es uno de esos géneros que nos lleva siempre a pensar que algo completamente siniestro podría sucedernos en un día común de nuestras vidas y la manera de demostrárnoslo es a través de los objetos que nos rodean en nuestros hogares.

Aquí te dejamos algunos objetos malditos que se repiten una y otra vez en las películas de terror para seguirnos preguntando, ¿algún día nos dejarán de dar miedo los muñecos realistas o los espejos siniestros?

 

1. Muñecos:

Esta es la categoría más obvia, sin duda Chucky fue el mejor representante del género de muñeco asesinos, pero otros ejemplos como Puppet Master (1989), Annabelle (2014), e incluso Poltergeist (1982) también tuvieron muñecos diabólicos que nos hicieron dormir con un ojo abierto cuando éramos niños.

2. Espejos:

Mirrors (2008), es el ejemplo más claro de los espejos malditos, pero incluso en películas que no son de terror, los espejos regularmente son objetos que confunden a los protagonistas, recordemos a Harry Potter en Harry Potter Y La Piedra Filosofal (2001), cuando el espejo de Erised le muestra una realidad frustrada que nunca sucederá.  

3.  La cortina de la regadera:

Desde Psicosis (1960), las cortinas de regaderas han sido motivo de horribles escenas de suspenso. Sin mencionar la tina. La escena de la bañera en La Maldición De La Llorona (2019) es el ejemplo perfecto de este recurso de terror.

4. La televisión:

Con Poltergeist (1982) muchos de nosotros no pudimos ver una televisión apagada durante semanas, pero, ¿qué tal con El Aro (2002)?, Gore Verbinsky logró elevar a este objeto cotidiano a otro nivel de terror. 

5. El coche:

Michael Myers en Halloween (1978) o Freddy Kruger en Pesadilla En La Calle Elm (1984) fueron los primeros en demostrar que un coche puede ser tan terrorífico como un demonio. 

6. El teléfono:

Con Scream (1996) nos dimos cuenta que los teléfonos podían ser objetos terriblemente terroríficos, solo de imaginar una llamada en donde una voz cortada por la interferencia nos amenaza de muerte, a todos se nos hiela la sangre. 

7. Una Pintura:

Las pinturas malditas fueron recursos tomados directamente de la literatura, pues, ¿quién tiene en su casa un retrato encantado de algún antepasado terrible?, pero en películas recientes como El Conjuro 2 (2016), tuvimos a la horrible y demoníaca monja que sale del cuadro. También Velvet Buzzsaw (2019) no solo plantea pinturas terroríficas, sino cualquier pieza de arte en general.

8. La cama:

Regularmente, para que las camas sean terroríficas es porque debajo de ellas hay un monstruo, pero lo que el cine hizo con ellas más tarde, es mucho peor, cuando se inauguraron los exorcismos en la pantalla grande con El Exorcista (1973).

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