OPINIóN

Volví a ver El Diario De Bridget Jones y me di cuenta que me representa mejor que nunca

Todos los que ya llegamos a los 30 debemos darle una segunda oportunidad a esta gran película

Foto: Miramax
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“Todo comenzó el día de año nuevo, en mi año número 32 de soltería”. Con esta línea abre El Diario de Bridget Jones (2001), película con una de las heroínas del cine más icónicas y reales de todos los tiempos, aunque a muchos no les parezca o tal vez ni les importe.

Cuando tenía 16 años, por ahí del 2005, vi por primera vez esta cinta protagonizada por Renée Zellweger y en ese momento, no sé qué era realmente lo que me atraía, pero cada vez que cambiaba el canal y me encontraba con ella, me acomodaba en el sillón, me quitaba inmediatamente los zapatos y me ponía a reír de principio a fin.

Tal vez hace más de 8 años que no había vuelto a ver la película. Quizá mis expectativas sobre mí mismo no empataban para nada con la “vida fallida” de Bridget. Tal vez no quería reflejarme en el espejo de su propia historia.

Hoy, a mis 32 años, exactamente la edad de Bridget, volví a verla gracias a que Netflix volvió a ponerla en su catálogo. Algo me decía que no debía hacerlo, pero al verme en pijama, un sábado a las 2 de la tarde, después de haber comido un platillo que podríamos considerarlo “de hospital” por la dieta blanda que me recetó el doctor a partir de una colitis nerviosa severa, me dije a mí mismo: “Es tiempo ya de enfrentarme al espejo de Bridget Jones”, digo, no tan dramático, pero estoy expresando lo que sentí en ese momento.

Esto fue lo que aprendí al volver a ver la película y por qué sentí que me representaba más que nunca en esta etapa de mi vida.

Miramax

  1. Bridget Jones de verdad que nos enseña a reírnos de nosotros mismos:

Por fin pude darme cuenta qué era lo que me parecía tan gracioso en la película. Bridget continuamente hace una parodia de su propia vida. Claro que a mis 16 años, no tenía suficientes referencias –o vida, tal cual– como para ponerla en perspectiva y reír de mí mismo. 

Podría parecernos que es una joven –sí joven– de 32 años, tan tonta e ingenua como una colegiala de 15, pero en realidad, Bridget hace un ejercicio introspectivo bastante sharp al escribir su diario. 

Después de la vergüenza que pasó al ser humillada por Mark Darcy –una especie de Mr. Darcy, el galán de Orgullo y Prejuicio– en casa de su madre durante la fiesta de año nuevo, Bridget escribe sus propósitos en su diario. No son nada distintos a los que hoy cualquier persona recitaría al comer las uvas de año nuevo. 

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Pero la diferencia es que este personaje siempre se toma las cosas con humor, aunque bastante negro, siempre encuentra una forma divertida de verle el lado bueno a las cosas que no puede evitar. Si no recuerdas este atributo de Bridget, te dejo sus increíbles resoluciones de año nuevo aquí debajo:

“Decidí tomar control de mi vida y empezar un diario para contar la verdad sobre Bridget Jones, sí, toda la verdad. Resolución número uno: obviamente, bajar nueve kg.; número dos: poner siempre la ropa interior de la noche anterior en el cesto, de igual importancia, encontrar a un novio lindo y sensato para salir y no continuar en relaciones románticas con ninguno de los siguientes hombres: alcohólicos, adictos al trabajo, fóbicos al compromiso, mirones, megalomaníacos, idiotas emocionales y pervertidos”. 

Pero justo a pesar de estar completamente decidida a cumplir sus propósitos, como muchos de nosotros nos hemos encontrado a principios del año nuevo, Bridget encuentra encarnado en un hombre todo aquello que había jurado olvidar y dejar atrás: su jefe Daniel Cleaver lo que nos lleva al siguiente punto.

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  1. Bridget no es una heroína que vence sus propios demonios, sino que los acepta e intenta vivir con ellos:

¿Cuántas veces no nos hemos sentido frustrados por intentar ser algo que no somos? Cada año, junto a las resoluciones de año nuevo –tal vez no después del 2020, claro– viene una oleada de metas a corto y largo plazo que todos queremos cumplir en tiempo y forma. 

Creemos que poniendo nuestras esperanzas en estas nuevas resoluciones nuestra vida mágicamente va a cambiar, pero sin darnos cuenta, en realidad ya está cambiando, incluso si no somos conscientes de ello y no vamos en la dirección que nosotros queríamos. 

Y esto es justo lo que Bridget aprende durante la película. Ella simplemente deja que la vida pase, aunque quiera controlarla continuamente, se da cuenta en varias ocasiones que esto es imposible. Igual de imposible que enamorarse de Daniel Cleaver con quien creía haber encontrado al amor de su vida. 

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  1. En la vida siempre hay altibajos:

Cuando estaba en mis veintes, estaba seguro de que en la vida solo tenía una opción: esforzarme lo suficiente para lograr todo lo que deseaba. Pero al entrar a los 30, simplemente me relajé. 

Lo que mucha gente cree como “energía del universo”, y de la cual yo me burlaba constantemente, no es más que las subidas y las bajadas que de pronto da la vida, y debemos aprender a vivir con ellas. 

El Diario De Bridget Jones nos enseña que todo puede pasar. En un momento eres el ser humano más feliz de la tierra y en el siguiente decides renunciar a tu trabajo porque tu jefe, y antiguo novio, te acosa constantemente en la oficina después de haberte sido infiel. 

Así son las cosas para todos. Nunca sabemos donde vamos a parar, pero de lo que sí estamos seguros es que después de la marea siempre viene la calma. 

Miramax

  1. Definitivamente es mejor estar solo que mal acompañado:

Claro que todos deseamos encontrar a un Mark Darcy en la vida, pero si esto no sucede debemos ser valientes como Bridget cuando al final de la cinta Mark y Daniel pelean entre ellos y Bridget los manda a volar a los dos.

Es interesante ver cómo después de tantas experiencias con parejas erróneas sí llegamos a un límite y deseamos estar solo con nosotros mismos, cuidándonos, sabiendo que es mejor estar solos a sentirnos vulnerables cada cinco minutos por los caprichos de otras personas. 

Miramax

 

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