OPINIóN

Susana (Demonio y Carne): La historia detrás de la película que Rosita Quintana hizo con Buñuel

Aunque la actriz era conocida por su vis cómica, tuvo la oportunidad de trabajar con el aclamado director en este erótico melodrama

Foto: Escena de Susana
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Rosita Quintana hizo muchos papeles en el Cine de Oro mexicano, pero uno de los más inesperados fue el de Susana, la femme fatale al centro de la película del mismo nombre, dirigida por Luis Buñuel.

Esta producción fue uno de los encargos comerciales que el director aceptó durante su estancia en México pues, aunque ya  había logrado hacer Los Olvidados (1950), seguía siendo un extranjero tratando de hacerse un lugar en la industria del cine nacional.

Su participación en Susana (Demonio y Carne) se dio gracias a la buena relación que Buñuel tenía con Fernando Soler, quien había estelarizado El Gran Calavera (1949) y admiraba al español por su profesionalismo y dedicación.

Cuando el actor propuso al cineasta para el proyecto, el productor Sergio Kogan aceptó con una condición: que la película fuera protagonizada por su esposa, la actriz y cantante, Rosita Quintana.

 

Para este momento la argentina ya había trabajado en diversas producciones nacionales, pero su marido estaba decidido a convertirla en una estrella, más allá de las comedias románticas que marcaron su debut.

Rosita era conocida por personajes divertidos como el de Lupe en Calabacitas Tiernas (1949), pero ella siempre estuvo dispuesta a tomar riesgos profesionales, como lo fue Mala Hembra (1950), el filme de Mario M. Delgado en el que una seductora mujer saca ventaja de los hombres para esconderse de la ley.

Con todo y las similitudes entre ambas tramas, con el paso del tiempo Susana (Demonio y Carne) demostraría ser la versión superior.

El camino de ‘Susana’ a la pantalla

Una vez dentro del proyecto, Luis Buñuel se dio cuenta que había muchas cosas en juego, sobre todo porque sería su primera cinta sin el apoyo del productor Óscar Dancigers y tenía que demostrar que era capaz de respetar el presupuesto y los tiempos de rodaje establecidos.

Decidido a cumplir con las expectativas, fue muy meticuloso con cada escena e incluso hizo ajustes a las locaciones para adaptarse mejor a los requerimientos de producción.

El rodaje concluyó en tan solo 20 días y la película se estrenó nueve meses después, en abril de 1951.

Una vez que llegó a los cines, Susana (Demonio y Carne) tuvo una recepción mixta, pero quizá el más crítico de todos fue el mismo director, quien tiempo después afirmó que la cinta no fue completamente de su agrado, especialmente por el final.

Esta historia nos presenta a una mujer que huye del reformatorio y logra refugiarse en casa de una familia aparentemente feliz, pero su presencia despertará los deseos de los hombres que viven ahí, orillándolos a traicionar sus valores y a sus seres queridos.

 

“Podía haber estado bien, pero me falló el final porque el final parece serio. Podría haber tenido algo la película, según algunos aún lo tiene”, diría el cineasta tiempo después.

Si bien presenta un erotismo sutil, el guión sigue la fórmula de los melodramas de la época, en los que el bien siempre triunfa y en cada película hay una lección que aprender. Algo poco común en el trabajo de Buñuel.

En efecto, Susana (Demonio y Carne) contrasta mucho con el resto de su filmografía, pero aún así hay detalles que vale la pena destacar como el uso de los insectos y animales como metáfora de cada personaje masculino.

También hay un momento absurdo en el que, después de toda la locura, la familia regresa a sus actividades como si nada hubiera pasado y este es el momento clave que Buñuel trató de hacer suyo sin gran éxito.

“Lamento no haber subrayado la caricatura en el final, cuando todo termina milagrosamente bien. Un espectador no avisado puede tomarse en serio este desenlace”, confesaría el español.

En cualquier caso, el director y la protagonista continuaron trabajando a paso firme en el Cine de Oro mexicano y, hoy en día son recordados por su impresionante legado y sus aportaciones a la industria.

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