OPINIóN

Run: El final explicado del estremecedor thriller de Sarah Paulson en Netflix

Esta historia de la enfermiza relación entre madre e hija nos sorprendió con el giro inesperado del final

Foto: Netflix
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Run (2020) se estrenó en Netflix y rápidamente se convirtió en una de las favoritas del momento, especialmente por la brillante actuación de Sarah Paulson como una madre con una obsesión tóxica con su hija.

En la historia, Diane es una mujer que sufre un parto traumático, pero después de unos años la vemos completamente dedicada al cuidado de Chloe (Kiera Allen), quien tiene parálisis y tiene que tomar muchas medicinas. 

De hecho, la película comienza con una lista de enfermedades y al final queda destacada la palabra “corre” un augurio de lo que le espera a las protagonistas. 

ALERTA de spoilers a partir de este punto…

 

La mujer al frente de la cinta ha hecho todo por su hija, quien se convirtió en una joven brillante, lista para independizarse e ir a la universidad, pero desde el principio es notorio que algo no anda bien con esta familia.

Para empezar, además de pasar casi todo el día con ella, Diane aprovecha su tiempo libre para ver videos de la infancia de Chloe, demostrando que su vida gira completamente alrededor de ella. 

La cosa se pone peligrosa cuando la joven descubre que uno de los frascos de medicamento tiene el nombre de su mamá, algo que ella trata de despistar, pero levanta las sospechas de su hija.

Después de una ardua investigación, Chloe se da cuenta que todo este tiempo ha estado tomando una fuerte medicina para perros, lo cual pone en evidencia que su madre es la responsable de su parálisis.

Por si fuera poco, resulta que Diane no es su verdadera mamá, sino que después de perder a su bebé en aquel devastador parto, decidió robar a una pequeña que había nacido en el mismo hospital. 

 

¿Qué pasó al final?

Cuando Chloe se entera de todo lo que ha estado pasando, Diane intenta recuperar su confianza pero ya no hay vuelta atrás y parece que la única forma de salirse con la suya es matar a la joven y luego suicidarse. 

Este incidente termina con Chloe en el hospital y es ahí donde un enfrentamiento con elementos de seguridad resulta en el arresto de la tóxica mujer.

Aquí es donde la historia da un giro inesperado, ya que Chloe siguió adelante con su vida, su salud mejoró y también se dedica a ayudar a los demás, pero por alguna extraña razón sigue visitando a su madre, o más bien su secuestradora. 

Puede que a muchos no nos haga sentido que siga sin liberarse por completo del trauma que sufrió pero, si lo analizamos detenidamente, es un desenlace muy realista.

Además de torturar a Diane con anécdotas increíbles de su vida sin ella, también la vemos obligarla a tomar las mismas pastillas que le daba para hacerla dependiente de ella.

“Todo esto viene del trauma que le provocó esta persona. Quiere tener una relación con su mamá y racionaliza la situación pensando que esa es la única forma que se puede sentir segura alrededor de ella”, dijo Allen a Decider.

Esta forma de tortura podría parecer un castigo justo para la villana, pero también es un reflejo del fuerte impacto psicológico que la situación tuvo sobre Chloe… esa codependencia con la que creció sigue ahí, solo que se invirtieron los papeles. 

¿A ti te gustó el final?

 

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