OPINIóN

¿Qué tan relevantes son los Premios Óscar este año, si no hemos podido ir al cine?

El público mexicano siempre ha tenido una gran fascinación por esta premiación, pero ahora las cosas son muy diferentes

Foto: The Academy
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El 9 de febrero del 2020 el director Bong Joon-ho se coronó como el gran ganador de los Premios Óscar y durante la noche se la pasó bromeando con todos y hasta puso a sus estatuillas a que se “besaran”.

Ese mismo año, Brad Pitt ganó su primer Óscar como actor de la mano de Quentin Tarantino y en Internet, los memes hacían evidente el éxito que filmes como Jojo Rabbit (2019) y Joker (2019) tuvieron a nivel internacional.

Pero en 2021, la situación no podría ser más diferente.

 

Estamos a mediados de abril y aún faltan varios días para la ceremonia de premiación, pero parecería que los Óscar no tienen el mismo ímpetu que en años anteriores y de ahí surge nuestra duda, ¿es posible que sean verdaderamente relevantes después de un año sin cine presencial?

Hay que darles crédito, pues los Óscar ya sobrevivieron a una guerra, a la Gran Depresión y otras crisis mundiales que transcurrieron desde su creación en 1929. De hecho, para la década de los 60 la premiación pasó a ser considerada como el mejor escaparate de Hollywood.

Esto es clave para entender su popularidad, ya que por años millones de espectadores sintonizaban la transmisión de la alfombra roja para ver el derroche de lujo y glamour de los actores y cineastas invitados. 

Por si fuera poco, la inclusión de producciones mexicanas hizo que el país tuviera una apreciación especial por los premios, celebrando el triunfo de nuestros paisanos como si fuera de todos.

 

Sin embargo, con el paso del tiempo la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas se aferró a que su fórmula era infalible para mantenerse a flote en un mundo tan cambiante y finalmente su falta de acción podría cobrarles factura. 

El declive

Desde el 2018 ya se registraba un declive en sus ratings, pero en el 2020 el número de espectadores se redujo un 20% a comparación del año anterior, alcanzando un total de 23.6 millones de espectadores, el más bajo en su historia.

Ahora –a más de un año del inicio de la pandemia del Covid-19– la industria cinematográfica ha retrasado muchos estrenos importantes y, aunque poco a poco se ha reactivado el cine presencial, las personas aún están tomando sus precauciones antes de regresar.

Y sí, el streaming permitió que el público tuviera acceso directo a varias de las películas nominadas, pero quizá esto resultó contraproducente, ya que a muchos nos demostró que ir al cine sí aporta a la experiencia de cada filme y, en la mayoría de los casos, lo que viste desde casa simplemente no es tan memorable. 

 

 

Otras premiaciones que ya se realizaron en 2021 podrían ser el mejor ejemplo de esto.

Los Golden Globes registraron 6.9 millones de espectadores, lo más bajo en 13 años; sin mencionar que el glamour que usualmente atrae a los amantes de la moda no estuvo a la altura de años anteriores, pues muchos invitados hasta eligieron usar pijama. 

Al final podemos concluir que sí, definitivamente la pandemia y el cierre de los cines ha afectado, pero este no es el mayor problema de los Óscar.

Un estudio del 2019 reveló que el 51% por ciento de adultos en Estados Unidos opina que los premios ya no son relevantes y que sienten que la industria está muy alejada de las inquietudes sociales que predominan en esta época. 

Sin duda, la Academia necesita ponerse en sintonía con los discursos que están moviendo a las masas, sobre todo porque la “fantasía” de Hollywood ya no es creíble como en décadas anteriores… es momento de renovarse, o morir. 

 

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