OPINIóN

¿Qué le pasó a Sandie?: El final explicado de Last Night in Soho

Anya Taylor-Joy y Thomasin McKenzie protagonizan esta cinta de terror que nos traslada al mundo nocturno de Londres en los 60

Foto: Universal Pictures
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Last Night in Soho (2021) se estrenó justo a tiempo para la temporada “spooky”, pero más allá de ser una película de terror entretenida, el final de esta historia hace una desgarradora observación sobre una problemática muy real.

La película de Edgar Wright sigue a Eloise Turner (Thomasin McKenzie), una chica dulce que deja su pequeño pueblo para mudarse a Londres, con tal de cumplir su sueño de estudiar diseño de modas. 

SPOILERS a partir de este punto.

 

Una vez que llega a la gran ciudad, Eloise comienza a darse cuenta que no será fácil adaptarse y, después de sufrir bullying en los dormitorios de la universidad, decide rentar un pequeño cuarto en el departamento de Ms. Collins (Diana Rigg).

Las cosas se ponen interesantes cuando la joven comienza a soñar con una glamurosa cantante de los años 60, Sandie (Anya Taylor-Joy), quien parece ser una inquilina del pasado del mismo cuarto que ahora renta. 

 

Eloise empieza a sumergirse en este mundo de fantasía, pero la situación se pone sombría conforme va descubriendo más detalles de la vida de la mujer. Resulta que Jack (Matt Smith), el mánager que la conquistó y le prometió lanzarla al estrellato, realmente es un abusador y comienza a prostituirla con otros hombres poderosos.

Una noche, Eloise sueña con el asesinato de Sandie a manos de Jack y estas visiones tan oscuras comienzan a colarse en su día a día, por lo que la chica comienza a tener problemas en su escuela y trabajo. 

 

¿Quién es el asesino de Last Night in Soho?

Aunque Eloise trata de buscar ayuda con la policía para denunciar el caso, solo una detective le cree y le promete que investigará más sobre Sandie.

En un punto clave de la cinta, la protagonista descubre que el hombre que la estado siguiendo, quien ella pensaba que era Jack en su tercera edad, realmente era un policía de la época que trataba de ayudar a mujeres en situación de abuso.

Para este punto, las alucinaciones con fantasmas del pasado cada vez son peores así que, con el historial del suicidio de su madre, Eloise decide regresar a su pueblo, con la esperanza de evitar un desenlace similar. 

Con ayuda de John (Michael Ajao) va al departamento de Ms. Collins para recoger sus cosas y despedirse pero la historia da un giro sorprendente: ella es Sandie, Sandie Collins. 

La señora explica que ella fue la responsable de la muerte de Jack y otros hombres en los 60, pues estaba harta de sus abusos. Ahora está molesta porque, por culpa de Eloise, la policía ha estado preguntando por ella y teme que descubran sus crímenes del pasado.

Aunque intenta deshacerse de la joven, finalmente recapacita y dice, “yo no quería nada de esto, ellos se lo merecían”. 

Este desgarrador momento es una crítica al machismo y el pacto patriarcal que desde esa época destruye las vidas de muchas mujeres, un tema que permea incluso en la actualidad, como ocurrió con los casos de Harvey Weinstein y Jeffrey Epstein.

Finalmente, Sandie muere por su propia elección, pues decide quedarse sentada en su viejo cuarto, siendo víctima del incendio que se desató en casa durante el enfrentamiento con Eloise, quien logra escapar junto con John.

Un tiempo después vemos que la joven se quedó en Londres, donde presentó con éxito su colección inspirada en sus visiones de Sandie, cuya presencia sigue con ella, demostrando que –a pesar de todo lo malo– su conexión fue muy especial. 

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