OPINIóN

¿Por qué Blue Demon y El Santo eran rivales en el ring, pero amigos en pantalla?

Pocos conocen el momento exacto en el que los dos enmascarados se juraron venganza para siempre

Foto: Noticieros Televisa
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Rodolfo Guzmán Huerta, “El Santo”, llegó a los 20 años a la Ciudad de México y se asentó con toda su familia en una vecindad del centro histórico, conocida en ese entonces como la Covadonga. En los años 30 aprendió jiu jitsu y lucha grecorromana mientras trabajaba en una fábrica. Junto con dos de sus hermanos comenzó a practicar lucha libre, deporte impulsado en ese momento por el empresario Salvador Lutteroth. 

Su fama no tardaría demasiado en despuntar, pues para 1952, el artista José Guadalupe Cruz publicaría por primera vez la historieta cómica, “Santo, El Enmascarado De Plata”. Año icónico para la lucha libre. 

Solo 5 años separaban en edad al Santo y a su gran contrincante el el ring, Blue Demon. El demonio azul, Alejandro Muñoz, tenía fama de ser un hombre fortachón y tosco, y captó rápidamente la atención de Rolando Vera, el gran precursor de la lucha libre en Monterrey, de donde era Muñoz. Este lo apadrinó y le dio el nombre que lo catapultará a la fama. 

En septiembre de 1948, el luchador debutó en la Arena México como invitado de Jesús Lomelí, el entrenador del Santo. En ese lugar hizo pareja inmediata con otro de los luchadores más importantes del momento y predecesor del Santo y Blue Demon, Black Shadow. Pronto los dos luchadores comenzaron una buena amistad y un verdadero sentimiento de equipo que siempre los acompañaría. 

En 1952, sucedió algo sin precedentes, El Santo se consagró como luchador y héroe nacional después de desenmascarar a Black Shadow. Al finalizar una pelea histórica para la lucha libre, El Santo venció a Black Shadow y emocionado intentó arrancarle la máscara de un jalón. Esto significó romper una de las reglas más sagradas para cualquier luchador, pues el vencido debe quitársela solo y mostrar su verdadera identidad al público. 

Para Blue Demon, ver como un luchador rompía el pacto sobre su gran compañero y maestro lo hizo enfurecer y contraatacó en ese momento al Santo. A partir de ese momento, los dos luchadores se encontraron en una pelea encarnada sin igual en el ring y los convertiría en rivales casi de por vida.

Y decimos “casi” porque todo esto cambió dos décadas después, cuando los grandes enemigos hicieron las paces en la pantalla grande, aunque estas paces estaban muy condicionadas. 

De naturaleza desconfiada, los dos luchadores tuvieron rivalidades en algunas películas como Santo Contra Blue Demon En La Atlántida (1970), pero generalmente compartieron escena siendo cómplices al intentar derribar a otros enemigos más poderosos, como algunos monstruos, momias y vampiros en cintas como Santo y Blue Demon: En el Mundo de los Muertos (1969) y Santo y Blue Demon vs Drácula y El Hombre Lobo (1973).

El dueto fue altamente solicitado en esa época, aunque no se soportaban en el ring. Tal vez el ver a dos íconos tan grandes juntos venciendo a los malos era una fórmula completamente irresistible para los fanáticos de la lucha libre. 

 

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