OPINIóN

Maricarmen: Una reflexión sobre la vida a partir de la ceguera de una artista

El director Sergio Morkin nos deleita con Maricarmen, un documental arrebatadoramente inspirador que resulta en una oda a la vida

Foto: IMCINE
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Maricarmen (2021) es un documental mexicano sobre una mujer que desprende raudales de color a cada paso que da. Una talentosísima chelista que además, es maestra de música, escritora, maratonista, vive sola y es ciega.

Llevar la historia de Maricarmen Graue a la pantalla grande fue sin duda un enorme reto creativo para el director, Sergio Morkin, quien –intrigado por percibir el mundo interior desde la ceguera de la artista– jamás se imaginó que su documental sería mucho más que eso.

“Maricarmen es una mujer que me inspiró mucho, su historia me pareció muy admirable y al leer sus escritos autobiográficos pude acercarme a una poética interior y a tener la valentía para acercarme a su intimidad desde la honestidad, a la percepción del mundo de la ceguera”, compartió el cineasta en entrevista para SECTOR CINE.

 

Al irse adentrando poco a poco, la vida de Maricarmen iba desplegando capas y capas de una hermosa complejidad que no podían -ni debían- obviarse en el documental. Así, Sergio Morkin, de una sensibilidad aguda, iba confirmando sus sospechas: Maricarmen contaba una historia universal.

Pronto el documental empezó a cobrar vida propia y a develar el rumbo que la trama debía recorrer: “Me intrigó saber cómo se percibe el mundo desde la ceguera Maricarmen, pero después, el tiempo fue llevándonos por otros caminos donde la película profundiza más en otros temas que no tienen que ver con la ceguera y que quizás son temas de todos y de todas, que tienen que ver con el hecho de estar vivos. La ceguera condiciona, pero a la vez todos somos muy parecidos y creo que también habla de eso la película”.

 

Ejemplo de esto es el tema de la maternidad y sus complejidades, que está presente minuto a minuto. El documental muestra una relación ambivalente entre Maricarmen y Carmen, su madre, una reconocida maestra que no sabe cómo acercarse a su hija, ni cómo abordar su ceguera, creando un hito de separación entre ellas.

La mirada del director es el puente que conecta la relación entre ambas: “Yo he de decir que ese tema ha sido una de las cosas que agradezco de la película, porque a partir de ella volví a encontrarme con mi madre, volví a tener comunicación plena con ella y ahora tenemos una relación hermosa, muy amorosa y comunicativa y se lo agradezco a Sergio por haber atado esos dos hilos sueltos y amarrarlos en la película”, confiesa Maricarmen.

El documental muestra todo menos melodrama, Maricarmen tiene un humor feroz, un sarcasmo crudo que la hace reírse de sí misma: “Uno de los objetivos fue no victimizar a Maricarmen, no hacer una película dramática aunque su historia no es liviana, creo que el tema fue poner el foco en las capacidades de ella. Ella tiene múltiples capacidades que le permitieron salir adelante y tener la vida que tiene hoy y fue no caer en lo melodramático, no queríamos acercarnos a eso, queremos decir, el drama está, pero también se puede afrontar a la vida y lo que te presenta con amor hacia la vida, con amor a lo que uno hace”, nos comentó el director.

 

Así, la cinta demuestra que a Maricarmen la rescata su ácido humor, así como el eterno amor hacia su trabajo y su pasión: la música.

De esta manera, el foco y el tono de la cinta no están en el drama, sino en la bellísima manera de afrontar la vida a pesar de los condicionamientos que nos presenta, y no hay mayor prueba de esto que la manera de Maricarmen de encararla.

La protagonista también se deja llevar por el perfeccionismo rampante; es una mujer que deja el alma en cada paso que da, con una sed insaciable de vivir que la ha llevado a conquistar cada sueño y a estar en donde está, a pesar de que esta ambición puede ser dolorosa y causar mucho sufrimiento.

En este aspecto Sergio y Maricarmen son iguales y se identifican: “Los dos somos muy perfeccionistas, y el perfeccionismo produce mucho sufrimiento, pero a la vez la necesidad de hacer las cosas bien y de que la obra cumpla su misión, de que haya verdad. El perfeccionismo es un compromiso con la obra”.

 

Y como espectadores no nos queda más que afirmarlo y agradecerlo; el resultado es una pieza conmovedora, lograda a la perfección. La pieza es ganadora del Premio del Público del Festival Morelia 2019 y llegó a las pantallas comerciales de Cinépolis este 4 de noviembre.

Con el apoyo de la Fundación Cinépolis, las funciones en las salas serán inclusivas para personas con discapacidad visual y auditiva. A través de la aplicación gratuita GoAll, podrán acceder desde sus teléfonos inteligentes a las versiones adaptadas.

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