OPINIóN

Lo que WandaVision me enseñó de mi propio duelo

La serie es muy diferente a lo que se había hecho antes en Marvel, lo cual hizo que muchos conectaran con la protagonista y su dolor

Foto: Marvel
publicidad

Algo que tienen que saber es que no me gustaban las películas de Marvel. 

En ningún momento las consideré una “ofensa” al cine o un género inferior, simplemente no conectaba con su sentido del humor, algunos momentos me parecían algo forzados y en general, entre una cinta y otra, sentía que había una fórmula repetitiva.

Con esto no quiero sonar hater… eso se lo dejo a Scorsese, pero todo este contexto es para explicar mi gran sorpresa cuando un contenido de Marvel me hizo analizar mi propio duelo como no lo había hecho antes.

Desde que empezaron a circular los avances de WandaVision (2021) me llamó la atención que la serie se manejaba como una historia de salud mental, así que me di la oportunidad de ver el primer episodio el día de su estreno, porque podré ser muchas cosas, pero no una persona cerrada. 

 

 

De entrada, me gustó la forma en la que la se aborda el estilo de las diferentes sitcoms y, como alguien que creció viendo las retransmisiones de I Love Lucy (1951) y Hechizada (1964), fue muy divertido ver a actores muy famosos tratar de recrear estilos de actuación únicos para cada época.

Y de repente las cosas se pusieron intensas…

En el show, Wanda Maximoff parece estar disfrutando una vida ideal con Vision y sus hijos; pero todo resulta ser el efecto de sus poderes, algo así como un mecanismo de defensa emocional en medio de su duelo.

Aquí es donde la serie se volvió muy personal y comenzó a tocar fibras a las que no pensé que llegaría.

 

 

Como alguien que perdió a un ser querido hace casi cinco años, puedo entender la forma en la que la protagonista trata de proteger esta fantasía a toda costa porque, cuando estás pasando por algo así, cualquier distracción es buena y si alguien trata de confrontarte es una amenaza a ese momento de “paz”,  a ese lugar donde estás seguro de tus propios pensamientos.

Tengo que aclarar que quizá reconozco esto en mi por los años de terapia que he dedicado a lidiar con mi propia pérdida, pero la producción hace un gran trabajo representando las diferentes etapas del duelo.

Aún así, nada me preparó para lo mucho que me identificaría con la frase, “qué es el dolor, sino un amor que persevera”.

Los escritores lograron explicar perfectamente algo que yo no había logrado poner en palabras. Que el amor permanezca en medio de todas las dudas, de los momentos de enojo y la tristeza –al menos en mi experiencia– es la única forma de seguir adelante, es la única forma de seguir construyendo aún cuando esa persona ya no está.

 

 

De acuerdo a Laura Donney, una de las guionistas, esto fue algo que aprendió de su propio proceso en terapia y era muy importante para todos los involucrados darle espacio a este momento tan definitivo en la vida de Wanda, cuyo punto de quiebre se detonó con el corazón que Vision puso en los planos de la casa que compró “para envejecer juntos”.

Otra escena muy genuina es cuando Monica Rambeau le confiesa a Scarlet Witch que si ella tuviera poderes, también hubiera hecho lo mismo por ver a su mamá una vez más. La empatía de este personaje, al cual veremos nuevamente en pantalla en próximas películas, fue sin duda otro acierto por parte de Marvel.

Cuando menos me di cuenta, caí en un hoyo de investigación sobre la vida de Wanda Maximoff, lo que pasó para llegar a este punto y cualquier cosa que me ayudara a entender cómo había vivido su proceso desde la trágica muerte de sus padres y su hermano.

 

 

Para mí fue impactante ver la forma en la que en este mundo de ficción, a una mujer con superpoderes le afectó esta gran pérdida y a la vez encontró consuelo en algo tan cotidiano como las comedias de su infancia. 

Ahora veo que hay de todo y para todos los gustos en el mundo de Marvel, pero definitivamente, las historias que conectan con el lado más real de la experiencia humana representan una enorme área de oportunidad para explorar temas fuertes y a la vez combinarlos con increíbles efectos especiales y, como pasó con Wanda, magia como no se había visto antes. 

WandaVision me abrió los ojos a un mundo que me estaba perdiendo, el de superhéroes con vidas, emociones y pasados complejos que son sumamente interesantes y, en lo personal, también me convenció que ya es hora de empezar el maratón de películas de Marvel. 

 

publicidad

Te puede interesar