OPINIóN

Hay Alguien en tu Casa: El final explicado de la película de terror de Netflix

Hay Alguien en tu Casa llegó las últimas semanas a la plataforma de streaming Netflix y aquí te explicamos los giros inesperados del final de la terrorífica película.

Foto: Netflix
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La terrorífica cinta Hay Alguien en tu Casa (2021) ha llegado a Netflix para celebrar las tenebrosas festividades de octubre y su final inesperado nos dejó con la boca abierta. Aquí te lo explicamos.

Makani (Sydney Park), una adolescente con un misterioso pasado, se muda y con sus nuevos amigos de Osborne High tendrá que identificar a un peligroso asesino de la secundaria que ha empezado a atacar a los estudiantes, portando una máscara de la víctima, y revelando sus más íntimos secretos.

OJO, spoilers a partir de este momento.

 

La película comienza con el asesinato de uno de los jugadores de fútbol americano más prominentes de Osborne High, quien guardaba un secreto oscuro al ser el típico bully. El asesino lo ataca en su casa, se le aparece con una máscara de él mismo, y comienza a tenderle trampas y a mostrarle que sabe todo sobre su lado oscuro.

La siguiente víctima es Stacy, una eminente estudiante y activista quien da un discurso de libertad, igualdad y opresión; pero la chica no es lo que parece, ya que el asesino la encuentra en la iglesia y comienza a proyectar un capítulo de un podcast en donde se revela su lado oculto: su inminente racismo.

Por su lado, Makani también guarda un secreto, ya que se mudó de su pueblo natal para escapar de un horrible crimen por la cual es culpada. Por lo que se vio obligada a cambiar su nombre y a esconder su verdadera identidad ante sus nuevos amigos, lo cual la hace la víctima perfecta para el peligroso asesino y ella lo sabe

 

¿Quién es verdaderamente el asesino de Osborne High?

El filme juega la fórmula de tenernos minuto a minuto especulando quién es el asesino de Osborne High; los amigos de Makani tienen sus propias teorías sobre quién es el verdadero asesino, dejándonos con la sospecha de que, como en cualquier película, el villano es siempre quien menos lo esperas.

El sospechoso principal es Oliver (Théodore Pellerin), el chico desadaptado de la secundaria con quien Makani tiene un amorío en secreto y, en efecto, todas las pistas posibles apuntan a él. Incluso Makani, después de sufrir un ataque del cual pudo escapar, jura que su amante es el asesino.

Pero la trama da un giro inesperado a continuación, ya que Makani sufre otro ataque dentro del colegio, pero al aparecer Oliver a rescatarla, así que éste queda descartado como principal sospechoso.

A continuación, Makani descubre que el asesino está por atacar en el campo a donde la lleva Oliver, así que con la ayuda de sus amigos, corren a rescatar a los estudiantes y a sus familias, quienes celebran un evento en los campos… menos Zach, uno de sus mejores amigos, el chico rebelde del grupo, quien corre enorme peligro.

Al llegar a los campos y atravesar el fuego que el asesino ha desatado, se encuentran con el villano a punto de asesinar al padre de Zach y, cuando éste se quita la máscara, nos sorprende con su identidad: es el mismo Zach asesinando a su padre.

 

La revelación es muy inesperada para la protagonista, pero al momento de explicar la causa de sus acciones –como suele ser el caso– el antagonista no tiene buenas razones, simplemente se cansó de sentirse culpable de su situación privilegiada y quería hacerles ver a los demás que ellos también se la pasaban fingiendo.

Lo peor de todo es que Zack planeó todo para que pareciera que Makani fue la culpable y, con la situación de su pasado, definitivamente tenía mucho qué perder. Afortunadamente, como buena “final girl”, la protagonista logra vencerlo y limpiar su nombre.

¿Inesperado? sí, bastante. Y aunque la película cumple con todas las fórmulas de una película de terror, nos ha dejado un entretenido y muy terrorífico momento.

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