OPINIóN

¿Existió la rivalidad entre María Félix y Dolores del Río?

Los rumores alrededor de la rivalidad entre las dos grandes estrellas del Cine de Oro mexicano han estado presentes durante años, pero no todo es como lo han pintado

Foto: Getty Images /Archivo
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No es ningún secreto –ni nada sorprendente– que al tratarse de dos estrellas tan espectaculares como lo fueron María Félix y Dolores del Río, la sociedad instaurase una comparación entre ambas mujeres, debido a su belleza y su éxito profesional.

Como si entre mujeres no pudiese existir más que la envidia y la rivalidad; mucho menos en el mundo de la farándula y el espectáculo. Así nacieron los rumores de una presunta enemistad entre ambas, a pesar de que Dolores del Río tenía 10 años más que La Doña y que las dos eran extraordinarias actrices, cada una en su papel.

La supuesta rivalidad nació cuando “Lolita” regresó de Hollywood, justo cuando su carrera estaba decayendo en el país del norte y cuando el Cine de Oro mexicano estaba en pleno apogeo. En ese mismo tiempo, la carrera de La Doña estaba despegando.

La primera vez que ambas compartieron créditos fue en la cinta de Emilio “el Indio” Fernández, Reportaje (1953), aunque nunca compartieron escena. Más tarde, ambas protagonizarían La Cucaracha (1959) y la producción estuvo plagada de chismes.

 

Se dijo, por ejemplo, que al saber que compartiría créditos con Dolores del Río, María Félix exigió ganar un peso más que ella. Sin embargo, todas las especulaciones se quedan simplemente en rumores, pues La Doña declaró en muchas ocasiones su respeto y admiración por Lolita y, de hecho, se llamaban Maruca y La Chata entre sí.

Con Dolores no tuve ninguna rivalidad, al contrario, éramos amigas y nos tratábamos con mucho respeto, cada una con su personalidad”, declaró la diva en ocasiones, así como en su libro “María Félix: Todas mis Guerras”, una biografía en cuatro tomos bajo la editorial Clío y la pluma del famoso historiador Enrique Krauze.

La Doña también llegó a hablar de la ocasión en donde un mensajero se confundió y le entregó a ella el guión de Vértigo (1946) que era para Dolores, y a ella le entregó el guión de La Selva de Fuego (1945), que originalmente era para María Félix.

 

Cuando leyeron las historias, ambas quedaron fascinadas; La Doña especuló que a Dolores le halagó que la consideraran para un papel de jovencita, y ella afirma que le gustó que a pesar de su juventud, le dieran un papel dramático. Cuando los productores se dieron cuenta del error, ya era muy tarde, las dos enormes actrices estaban ya muy entusiasmadas con su respectivo papel y no hubo vuelta atrás.

“Desde entonces nos caímos bien y nunca hicimos caso de los chismosos que trataban de enemistarnos y meter cizaña de un lado y del otro. Éramos completamente distintas, ella refinada, suave en el trato. Yo enérgica, arrogante y mandona”.

Es hora de reivindicar la historia: ambas fueron extraordinarias actrices y no había cabida para la envidia y las comparaciones sin razón. Al contrario, su única “pelea” fue en el set, en el memorable enfrentamiento actoral de La Cucaracha.

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