OPINIóN

El último de Los Caifanes: La historia de Ernesto Gómez Cruz

En 1967 se estrenó Los Caifanes, una de las películas más emblemáticas del cine mexicano y hoy aprovechamos para hacer homenaje al querido Ernesto Gómez Cruz

Foto: Sector Cine
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Los Caifanes (1967) fue una de las películas que mejor supo reflejar la esencia de la Ciudad de México de los años sesenta y, con Ernesto Gómez Cruz como el último de los Caifanes, aprovechamos este espacio para hacer homenaje a uno de los actores más queridos y prolíficos del cine nacional, con más de doscientas cintas en su haber.

Bajo el guión de Carlos Fuentes y Carlos Ibañez se erigió una de las más grandes joyas del cine mexicano, Los Caifanes, que trata sobre Paloma (Julissa) y Jaime (Enrique Álvarez Félix), una pareja de la clase alta que escapa de una fiesta para buscar intimidad en un coche aparentemente abandonado, que en realidad pertenece al Capitán Gato (Sergio Jiménez) y sus Caifanes: El Azteca (Ernesto Gómez Cruz), El Estilos (Óscar Chávez) y El Mazacote (Eduardo López Rojas).

Juntos, vivirán vibrantes y eufóricas aventuras en la nocturna Ciudad de México, en donde recorrerán parques, fondas, cabarets, funerarias y plazas públicas, dejando fascinados a la pareja de “finolis”, en especial llamando la atención de Paloma por su forma de hablar y su alegre forma de vivir la vida.

La verosimilitud de la película y su acertadísimo acercamiento a la cruda desigualdad que se vivía entonces -y desde mucho antes- en México la hacen una pieza vigente hasta hoy día.

 

Ernesto Gómez Cruz es el único de Los Caifanes vivo y, casualmente, debutó en la pantalla grande con una escena que sería una de las más icónicas del cine mexicano, cuando viste a la Diana Cazadora y la besa.

Durante un conversatorio para conmemorar los 50 años de la película, Gómez Cruz recordó al respecto: “se me ocurrió darle un beso a La Diana Cazadora y eso no me lo quita nadie”.

Y es que en una entrevista para Índice Político, el actor mencionó que él creía que su personalidad fue lo que lo llevó a ganar el papel de “El Azteca”, más que sus dotes histriónicos. Aunque su enorme filmografía posterior demostraría que además de una cautivante personalidad, Ernesto Gómez Cruz posee un talento innegable frente a la cámara.

 

Así lo demuestran todas sus nominaciones y premios otorgados; pues es el segundo actor mexicano con más nominaciones a los Premios Ariel, después de Damián Alcázar, quien se encuentra en primer lugar. Además, durante el año 2014 Gómez Cruz ganó el Premio Ariel de Oro en su edición número 56.

Algunas de sus películas recientes más reconocidas, cuyos papeles seguro recuerdas son: El Callejón de los Milagros (1995), La Ley de Herodes (1999), El Crímen del Padre Amaro (2002), El Infierno (2010), entre muchas otras.

El actor es actualmente secretario de Jubilación de la Asociación Nacional de Actores (ANDA), pero en varias ocasiones ha expresado que,  a sus 87 años, su mayor anhelo es regresar a los foros y volver a interpretar personajes que cautiven al público, tal como lo pasó con el divertido cuarteto que marcó el cine mexicano.

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