OPINIóN

Britney vs. Spears: El documental hace una nueva revelación sobre el caso de la cantante

Todo el mundo tiene los ojos puestos en el caso de Britney y el documental de Netflix nos dio una nueva perspectiva de la historia de la cantante

Foto: Netflix / Getty
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Son varios los documentales que han salido sobre el caso de Britney Spears bajo la tutela de su padre y el estreno de Britney vs. Spears (2021), de Netflix, nos brinda nuevas revelaciones y perspectivas sobre el delicado caso de la Princesa del Pop.

Y es que es un tema sensible, pues por un lado, la cantante ha declarado que no quiere ser reconocida por tener su vida expuesta en un documental, pero por el otro, las investigaciones y la importancia que los medios le han dado a su situación, han arrojado luz sobre el tema y han hecho que su caso avance en su favor.

Britney lleva poco más de 13 años bajo la tutela de su padre. ¿Qué significa esto? Se trata de una forma legal poco recurrida dentro de la cual, el tutor puede tomar cualquier decisión sobre la vida profesional, económica y personal de la persona bajo su control. Es decir, Britney no puede tomar decisiones ni sobre su cuerpo, su salud, su vida amorosa, ni sobre su trabajo.

 

 

Spoilers a partir de este punto…

Basta ver la escena del documental en donde, después de una serie de ajustes de logística y organización, a Britney le otorgaron 30 minutos para que pudiera manejar sola en su auto y sentirse un poco libre y sin presión de su padre, su equipo y la prensa.

Britney vs. Spears también arroja nueva evidencia sobre el caso, presentando una serie de documentos que dan fe de que su padre y equipo médico le recetaban a la cantante medicamentos estimulantes para que pudiera seguir trabajando, haciendo dinero, y ofreciendo giras alrededor del mundo y shows en Las Vegas.

Esta es la nueva perspectiva por parte la producción de Netflix, ya que Framing Britney Spears (2021) ya había abordado la temática de la tutela, pero ahora hay archivos oficiales en los que especialistas aclararon que ella no estaba en condiciones óptimas para este nivel de explotación, algo que también ocurrió durante su participación en The X Factor (2011).

 

Al final, todo esto se realizó para hacer ver al mundo que la tutela iba viento en popa, cuando la realidad era completamente distinta: una Britney agotada física y mentalmente después de su divorcio, con el cual, ella tampoco estaba de acuerdo.

Britney vs. Spears termina con la estremecedora y por demás emotiva declaración de Britney, en donde hace saber toda la verdad: ella no se encuentra bien emocional ni físicamente y por ningún motivo quiere seguir bajo la tutela de su padre, pero tampoco le era permitido cambiar a un abogado que fuera neutral al caso.

Hoy es un día fundamental para Britney, ya que tendrá una audiencia muy importante que marcará su destino, así que estará en la mira del mundo más que nunca y solo esperamos que los jueces puedan ver por su bienestar.

 

 

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