OPINIóN

10 figuras que definieron el cine de terror en México

El cine de terror en México se erige entre folclore, misticismo y muchos sustos; aprovechamos este espacio para recordar las figuras fundamentales para el género.

Foto: IMCINE/Proa Films/ Lionsgate
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El cine de terror nacional ha tenido una enorme trayectoria desde los años treinta y, a través del tiempo, hemos conocido a grandes personajes, actores y directores que han marcado la historia del género en México.

Temáticas folclóricas llenas de misticismo, vampiros modernos y narrativas novedosas son algunos de los elementos fundamentales por los cuales el cine de terror mexicano ha sido permeado a través de varias décadas.

Aquí te presentamos las 10 figuras más importantes del cine mexicano.

 

La Llorona 

Esta leyenda folclórica ha pasado de generación en generación y así fue trasladada a la pantalla grande en un primer momento. Bajo la dirección de Ramón Peón, La Llorona (1933) es por muchos considerada como la primera película de terror mexicana, la cinta busca entretener, así que veremos una primera exploración de los temas de terror, mezclado con toques de humor, drama y romance.

La figura de la mujer lamentándose amargamente “Ay mis hijos” fue llevada a la pantalla grande en una segunda instancia bajo la dirección de René Cardona, trasladada a un México contemporáneo de la época de los 60.

 

Juan Bustillo Oro

Dirigió Dos Monjes (1934), El Misterio del Rostro Pálido (1934) y Nostradamus (1937). Fue uno de los directores más prolíficos del Cine de Oro mexicano, aunque sus experimentos con el género de terror no fueron tan apreciados en su momento.

Por ejemplo, en un principio Dos Monjes fue un fracaso en la taquilla, pero el tiempo la convirtió en una pieza de culto y el año pasado se incluyó en el catálogo de la aclamada selección internacional, The Criterion Collection.

 

Carlos Enrique Taboada 

Con la película Hasta el Viento Tiene Miedo (1968), Carlos Enrique Taboada inició la época dorada del cine de terror mexicano, en un momento en donde el cine nacional estaba repleto de comedias de ficheras.

Taboada optó por explorar el género de manera magistral y no por nada se le conoce como el duque del terror mexicano, pues para muchos estuvo adelantado a su época.

Por una parte, sorprendió por su manejo de la feminidad, ya que sus protagonistas y antagonistas siempre fueron mujeres; mientras que por el otro, el director solía recurrir a narrativas y estructuras clásicas, quizás permeado por su amor a la literatura.

 

Guillermo del Toro

Con Cronos (1993), Guillermo del Toro se consolidó como uno de los grandes al mezclar terror, fantasía y sus característicos monstruos.

Pero esto sería solo el inicio, pues su monstruosidad -entiéndase como su capacidad para crear mundos fantasiosos y monstruos increíbles- escalaría a niveles inimaginados, incluso ha ganado varios premios Óscar, dos de ellos por La Forma del Agua (2017), en donde, como acostumbra el director, da voz a las minorías y a las mujeres tanto dentro, como fuera de la pantalla.

Otra de las películas más emblemáticas del director fue El Espinazo del Diablo (2001), en donde Del Toro mezcla lo siniestro con lo fantástico como nadie más. Una película de fantasmas en medio de la Guerra Civil española, en donde quienes quedan invisibles son los niños huérfanos. Una emotiva metáfora sobre la figura literaria del fantasma, en donde lo que nos acosa en realidad siempre son nuestras fantasías y nuestros miedos reprimidos.

 

Roberto Gavaldón

Reconocido por su cine comprometido socialmente, Roberto Gavaldón fue un director por demás prolífico, a quien recordamos por cintas como La Diosa Arrodillada (1947), con María Félix como protagonista, y La Otra (1946) con Dolores del Río.

Hoy queremos recordarlo en este espacio como el director de Macario (1960), que pasó a la historia como la primera película mexicana en ser nominada a Mejor Película Extranjera en los Óscar, y también fue parte de la selección oficial del Festival de Cannes el mismo año.

Macario cuenta la historia de un campesino y su relación con la Muerte, ya que, al compartir un poco de comida con ella, ésta le brinda una poción milagrosa, capaz de curar a los moribundos, lo cual desata una serie de tragedias.

Macario tiene una narrativa arquetípica y rescata elementos de la cultura popular mexicana como el tradicional Día de Muertos, pero al mismo tiempo, toca de manera inteligente uno de los temas más existenciales del ser humano: la Muerte como la eterna justiciera.

Sobra decir que el filme se mantiene vigente hoy más que nunca por la universalidad de su temática y la manera de abordarla.

 

Norma Lazareno

Norma Lazareno representa a LA mujer rebelde por antonomasia en las películas de Carlos Enrique Taboada, como protagonista en las películas: Hasta el Viento Tiene Miedo y El Libro de Piedra (1969).

Como lo mencionamos anteriormente, Taboada es reconocido por representar mujeres libres y fuertes que, por su sexualidad y el erotismo, son puerta hacia el misticismo y el mundo del terror (basta con recordar la escena en donde Kitty hace un striptease en Hasta el Viento Tiene Miedo). Y así lo fue Norma Lazareno en sus películas, representando una figura rebelde, libre y salvaje como antesala al terror.

 

Ramón Obón

Ramón Obón, eminente guionista mexicano, fue quien escribió El Vampiro (1957), dirigida por Fernando Méndez, y una de las piezas más icónicas del cine de terror mexicano. Trata sobre una joven que viaja a una hacienda en la sierra, sin saber que está por encontrarse con un grupo de vampiros que acechan a los visitantes de la zona.

En 1964 debutó como director de Cien Gritos de Terror, pero lamentablemente sería la única película que dirigiría, antes de que la muerte le sorprendiera ese mismo año. De una pluma impecable, tiene bajo su firma guiones como El Ángel Caído (1948), El Jinete sin Cabeza (1956), y La Muerte es Puntual (1966).

 

Ana Patricia Rojo

Desde muy pequeña, la actriz encontró el éxito en un papel muy complejo, ya que sería una de las protagonistas de Veneno para las Hadas (1984), legendaria cinta dirigida por Carlos Enrique Taboada.

A su corta edad Ana Patricia Rojo se coronaría como una de las actrices de terror más importantes a nivel nacional, reafirmando la tendencia global de filmes con niños sensibles a temas paranormales, como lo fue Poltergeist (1982) y El Exorcista (1973).

 

Rigoberto Castañeda

Rigoberto Castañeda es el escritor y director de KM31 (2007) y llega a esta lista como una de las figuras que han definido la historia del cine de terror en México por su éxito en taquilla. De hecho, según IMDb fueron varios los turistas que acudieron al Kilómetro 31 en el Desierto de los Leones, sin saber que realmente no había ocurrido nada ahí.

La película sentó precedentes para que el cineasta pudiera dirigir películas internacionales posteriormente, entre ellas Blackout (2008).

 

Gigi Saúl Guerrero 

Conocida como “La Muñeca del Terror” es una directora, productora y actriz mexicana que se ha ganado el apodo por haber dirigido en el 2017 la cinta de terror La Quinceañera, además de un capítulo de la adaptación para televisión de The Purge (2019) y la antología de terror Into the Dark (2018) de Hulu.

En un ambiente dominado por hombres, esta mujer ha logrado hacerse un lugar con su talento y sensibilidad al género. Recientemente estrenó Bingo Hell (2021) con la mexicana Adriana Barraza como protagonista.

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