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La inmadurez como el sello de Jason Reitman

Con pretexto del estreno de Tully, la nueva película de Jason Reitman, hacemos una recopilación de los personajes más emblemáticos de este director.

POR: lmier
Foto: Diamond Films
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Carlos Ochoa |  @Charles_Ryder

Este viernes llega a salas mexicanas Tully: Una parte de mí (Tully, 2018), la nueva película del director Jason Reitman, a quien conocemos por su segundo y exitoso largometraje Juno: Crecer, correr y tropezar (Juno, 2007), así como por la carismática Amor sin escalas (Up in the Air, 2009), que fue aclamada por la crítica y lo ayudó a consolidarse como uno de los directores más prometedores de su generación.

Desde sus inicios, con la satírica Gracias por fumar (2005), Reitman ha sabido posicionarse no solo como un buen director y guionista de sólidas comedias dramáticas, sino también como un realizador empático, genuino y humano que aprovecha lo más que puede las relaciones que ha forjado entre sus personajes, así como su desarrollo y las interpretaciones de sus actores, para entregarnos precisos y encantadores análisis de personajes cotidianos atrapados en alguna etapa de sus vidas.

Pese a tener ciertos “desvíos” temáticos como lo fue Aires de esperanza (Labor Day, 2013), un drama romántico bastante convencional sobre una madre soltera que se enamora de un convicto fugado y protagonizado por Kate Winslet y Josh Brolin, podríamos decir que en general las películas de Reitman se han caracterizado por tener como protagonistas a personajes adultos tremendamente inmaduros, inconscientemente frustrados o que viven en una especie de nube de la cual caen para enfrentarse a la realidad dura, progresiva e irreversible, para la que descubren no estar del todo preparados. En pocas palabras, Reitman nos presenta momentos de crisis y Tully: Una parte de mí, no es la excepción. Por ello, preparamos una pequeña recopilación de algunos de los personajes más emblemáticos de Reitman, como un aperitivo previo a ver su nuevo trabajo.

 

Juno

El más obvio es nada más y nada menos que… Juno, quien fue interpretada por Ellen Page, y quien irónicamente es el personaje que funciona a la inversa de la lógica de los personajes icónicos del director: se trata de una adolescente que aparenta ser bastante madura para su edad (en varios sentidos lo es) y que tiene los pies algo plantados sobre la tierra pero que, sin embargo, al salir embarazada, se da cuenta que la realidad para la que está supuestamente preparada no tiene nada que ver con lo que había pensado y que el sentirse madura no implica serlo en absoluto. Nacida de la pluma de Diablo Cody en su debut como guionista, Juno es uno de los personajes más entrañables dirigidos por Reitman gracias a la franqueza orgánica con la que él construye la relación de Juno con sus padres, amigos y conocidos, así como con su propia condición de futura maternidad y feminidad, brindándonos uno de los mejores coming of age de la década pasada.

Fox (2007)

Amor sin escalas

Saltamos al 2009 y nos encontramos con Ryan Bingham, protagonista de Amor sin escalas, interpretado por George Clooney en uno de sus papeles más memorables como el agente de despido estrella de una compañía que facilita los recortes de personal. Ryan es exitoso, soltero, carismático, arrogante y no cree necesitar de nada ni nadie. Vive su filosofía de no crear ataduras sentimentales al pie de la letra y está acostumbrado a la rutina cómoda de sus viajes. Sin embargo, en el fondo no solo tiene un gran vacío que no sabe cómo llenar, sino que su propio ego lo ciega y le impide comprender a los demás, lo que deriva en un comportamiento infantil como respuesta ante la crisis originada por los cambios de la compañía para la que trabaja. Es hasta que se ve obligado a entablar relaciones interpersonales nuevas que poco a poco se da cuenta de lo que necesita y empieza a confrontarse a sí mismo, a sus decisiones, a su pasado e incluso a sus pequeños tropiezos, como la verdadera vida de Alex, a quien conoce durante sus viajes y de quien se enamora irremediablemente. Reitman utiliza a Ryan y a Clooney como un dúo dinámico y equilibrado para entregarnos un vistazo complejo a la masculinidad madura, la soltería y la importancia de la interacción familiar y de amistades como complemento del aspecto social de todo ser humano.

Paramount (2009)

Adultos jóvenes

Reitman continuó con esta línea de exploración, pero con el sexo opuesto, en Adultos jóvenes (2011), donde colabora por primera vez con Charlize Theron, quien interpreta a Mavis, una escritora divorciada, alcohólica y cuya vida es un completo desastre, en lo que es quizá uno de los personajes más oscuros, exóticos e interesantes propuestos por Reitman y, una vez más, Diablo Cody. Mavis es la personificación de la adolescencia prolongada: toma decisiones por medio de corazonadas, actúa de forma irresponsable e impulsiva, y se enfrenta a personajes y situaciones que la obligan a recapacitar y darse cuenta de que buscar en el pasado no le ayudará para crecer y que, al contrario, debe mirar hacia el futuro si realmente quiere ser feliz. El personaje se ve ampliamente compensado por la interpretación de Theron, quien logra ser cómica y frágil a la vez, dotando a Mavis de una densidad humana sumamente agradable con la que es fácil identificarse.

Paramount (2011)

Hombres, mujeres y niños

Los protagónicos profundos y específicos de Reitman dan un paso atrás en Hombres, mujeres y niños (2014) para ofrecer una mirada más general a las relaciones entre padres e hijos (juntando así el mundo juvenil con el mundo adulto) de diversos personajes cuyas vidas están trastocadas por la forma en que el internet y las redes sociales han cambiado su manera de relacionarse con los demás. Cargada de un fuerte elenco que incluyó a J. K. Simmons, Jennifer Garner, Adam Sandler, Judy Greer y Ansel Elgort, es quizá la película en la que Reitman se da un respiro y se toma las cosas un poco menos en serio, lo que deriva en una trama mucho menos envolvente, consecuencia, quizá, de su gran cantidad de personajes que hablan mucho pero no dicen tanto pese a contener una premisa bastante actual.

Paramount (2011)

Tully: Una parte de mí

Es así como llegamos este mes a Tully: Una parte de mí, donde Reitman retoma una doble mancuerna con Theron y Diablo Cody para presentar un aparente estudio sobre la maternidad, los deseos no cumplidos, los sueños rotos y las presiones sociales actuales de una mujer madura y que ha sido objeto de buena recepción por parte de la crítica cinematográfica. Les dejamos el tráiler para que se animen a verla. Cuéntenos ¿cuál es su personaje favorito de la filmografía de este director? ¿Qué opinan sobre su trabajo?

 

 

 

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