Tenemos que hablar de que las mujeres son la mejor parte de The Crown

La cuarta temporada fue una gran demostración de ‘girl power’

Foto: Netflix

Tras el estreno de la nueva temporada de The Crown (2016) toda la conversación se enfocó en la Princesa Diana, Margaret Thatcher y la Reina y, la verdad, es que no podemos decir que nos sorprende porque, desde que empezó, las mujeres han sido la mejor parte de la serie. 

Olivia Colman, Gillian Anderson y la novata, Emma Corrin, hacen un impresionante trabajo interpretando a estas mujeres en los que serían algunos de los momentos más complicados de sus vidas, provocando la admiración y empatía de los espectadores. 

En redes sociales, incluso algunos confesaron haberle adelantado a los momentos en los que no había personajes femeninos en pantalla y, sin ofender a Tobias Menzies (Príncipe Felipe) y Josh O’Connor (Príncipe Carlos)… no podemos culparlos.

A continuación reflexionamos sobre las principales razones por las que las mujeres son lo mejor de The Crown

 

1. El elenco es brillante: Esto es una constante en la serie desde la primera temporada y honestamente, aún no superamos la era de Claire Foy como la Reina Isabel II, pero además de ella, las otras actrices involucradas también nos han cautivado con sus roles. 

La llegada de Emma Corrin como la Princesa Diana fue un shock para muchos que crecieron viendo a la esposa del Príncipe Carlos en televisión o en las revistas, porque la joven logró dominar a la perfección el tono de voz, los gestos y el encanto de la princesa, así que cada vez que tenía una escena era imposible alejar la mirada de la pantalla. 

 

2. Es fácil identificarse con ellas: Quizá lo más sorprendente del show es que logra que el público empatice con la realeza a pesar de estar en un contexto sumamente diferente al de ellos, pero precisamente con Diana, todos los problemas de salud mental, infidelidad y depresión que sufrió, hacen que otras mujeres se vean reflejadas en su lucha. 

Esto también pasa al ver a la Reina Isabel II tratando de balancear su vida familiar y, por supuesto, la soledad de la Princesa Margaret tras años de decepciones amorosas y el drama de las primeras temporadas.

 

3. Su liderazgo es único: Ya habíamos visto a la reina lidiar con importantes decisiones y eventos políticos antes, pero la presencia de Margaret Thatcher hizo que cada encuentro entre ellas tuviera una combinación de tensión y simpatía.

En el caso de este personaje, es difícil tratar de entender sus motivaciones y las limitantes que su conservadurismo provocó, pero sin duda muestra un lado complejo e inteligente que contrasta con el de sus colaboradores, en su mayoría hombres privilegiados con más poder de lo que pueden manejar. 

 

4. Esta parte de la historia no ayuda a los hombres: Matt Smith, la contraparte de Claire Foy en las primeras temporadas, le sacó provecho a una época en la que el Príncipe Felipe estaba lleno de pasión por sus intereses, pero ahora Tobias Menzies tuvo que adaptarse a participaciones mínimas.

Tampoco ayuda que los que tuvieron más presencia fueron el Príncipe Carlos y sus hermanos, que parecen ser solo chicos consentidos cuyas tragedias parecían más bien ser provocadas por sus problemas emocionales… sí, hablamos del romance con Camilla. 

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