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Batalla de películas caníbales: Tenemos la carne VS Voraz

Una se terminará comiendo a la otra.

Foto: http://www.slate.com
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El disparo de adrenalina al pensar que podemos toparnos con alguien capaz de devorarnos es una sensación que ha sabido transmitirnos el cine por medio de películas de caníbales, como las que entran en el versus de esta ocasión. En una esquina tenemos Tenemos la carne (Tenemos la carne, 2016), película mexicana de un futuro postapocalíptico; en el otro lado del ring tenemos Voraz (Raw, 2016), cinta francesa donde una chica que tras probar por primera vez la carne, se convierte en adicta. Ambos filmes se enfrentan para saber cuál de las dos es la mejor producción de este subgénero.

Imagen: giphy.com

La trama

Tenemos la carne habla de un par de hermanos que vagan en un mundo postapocalíptico, aparentemente despoblado. Entre sus andanzas se encuentran con un vagabundo, quien los recibe con la condición de que trabajen para él en la creación de una estructura similar a la de un útero, lugar que evoca la tranquilidad y seguridad que se experimenta cuando se es un feto. Mientras la cinta avanza, las exigencias del vago también, quien confronta a los chicos con su lado más instintivo, más animal. Los límites de la moral se desdibujan ante el potente paso del deseo sobre la piel, dando pie a todo tipo de parafilias, desde el incesto hasta la necrofilia. La carne se convierte en pasión, pero también en alimento para estos tres personajes, quienes buscarán a sus víctimas para obtenerla.

Voraz nos cuenta la historia de una chica vegetariana, cualidad que adquirió por imposición de su familia, quienes también la han orillado a convertirse en veterinaria, como todos sus miembros. Ella es la típica muchacha que ha sido educada para seguir lo que se le dice, por lo que no ha logrado forjar una personalidad a prueba de los duros y bajos golpes que puede darle la vida. Al llegar a la universidad, pasa por un rito de iniciación, como los de las fraternidades estadounidenses. La prueba que tiene que pasar es comer el hígado crudo de un conejo. Como siempre, hace lo que le dicen pero con ese bocado inicia un camino que la va alejando más de lo que la sociedad considera normal, llevándola por el sendero del canibalismo y apertura hacia la sexualidad.

Voraz se lleva este punto, porque la historia es más original.

Modo de abordar el canibalismo

En Voraz el tema central es el canibalismo, tal cual. Ese deseo de carne humana es lo que mueve a la protagonista a una especie de degeneración social. Cada bocado la aleja más de lo que le han dicho que debe ser y hacer para convertirse más en lo que ella realmente fue y que se escondió en su interior durante toda su vida. Esto queda retratada de un modo brutal en cada imagen que se nos presenta, cuyo tono va en aumento mientras la película sigue su curso. En el caso de Tenemos la carne, no hay canibalismo, sino antropofágia (que puede definirse como el acto ritual de alimentarse con el cuerpo de otra persona con el fin de obtener sus características). Los personajes devoran gente con un fin bastante borroso, con excepción del acto final, (SPOILERS!) cuando los chicos se comen al vagabundo que los acogió, para poder adquirir un poco de esa locura. A pesar de que vemos mucha sangre y carne molida por aquí y por allá, realmente no hay elementos visuales que muestren dicho acto. Además, el tema central de la película no es en sí el canibalismo, sino la degeneración social, la vuelta a lo instintivo.

Imagen: http://www.hollywoodreporter.com

Punto para Voraz.

Está bien cocida la historia o no

En Tenemos la carne, hay puntos, especialmente a partir de la segunda mitad de la película, en la que no podemos evitar preguntarnos qué es lo que estamos viendo. La historia entra en un proceso de degeneración más profundo que el de sus personajes y resulta difícil seguir la historia. A pesar de que visualmente logra algunas tomas interesantes, no pasa de ser un mero desfile de parafilias. Voraz en cambio, aunque llega a tener situaciones inverosímiles cuenta con una narración clara, que lleva al espectador de la mano en toda esa galería de horrores y que además lo sorprende con los giros (especialmente el final) que se revelan uno a uno en el filme.

Imagen: http://www.hyperanimals.com

El punto es para Voraz.

Voraz se comió completamente a Tenemos la carne, cinta que ha causado mucha polémica. Y no es que seamos malinchistas, pero a nuestros compatriotas mexicanos aún les falta experiencia para contar buenas historias de terror.

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