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Silvia Pinal, la actriz que desafió una dictadura de la mano de Luis Buñuel

Una de las escasas copias de Viridiana que sobrevivieron al horror de la dictadura franquista, la trajo Silvia a México

Foto: imágenes tomadas de Instagram
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Lo conoció en una cena en Madrid, el encuentro emblemático entre la actriz Silvia Pinal y el director de cine Luis Buñuel cambiaría el destino del cineasta, aquella noche se fraguó entre ellos una propuesta: filmar Viridiana (1961), considerada actualmente la película más importante del cine español, durante la dictadura de Franco no pudo exhibirse en España por ser considerada blasfema y sacrílega, el controversial film ganó la Palma de Oro en el Festival de Cannes. Una de de las escasas copias que sobrevivieron al horror de la dictadura franquista, la trajo Silvia a México. 

Los cineastas no son nada sin sus actrices y actores, encarnan sus obsesiones, a Buñuel, uno de los cineastas más brillantes que ha dado el mundo, le tomó veintitrés películas encontrar a la actriz que interpretaría otro de sus films más complejos: El Ángel Exterminador (1962).

 

 El título proviene de un pasaje de La Biblia, el año en que se filmó fue un año decisivo en el mundo moderno, la Guerra Fría entre Estados Unidos de Norteamérica y la entonces Unión Soviética era tensa, el norteamericano John Glenn a bordo de la nave Mercury da tres giros al Planeta Tierra, en esa turbulencia se gesta la película, es reflejo de una época de contrastes.

Buñuel no sólo fue el director de la cinta, como guionista, con El Ángel Exterminador ganó un premio en Cannes y, sin la actuación de Silvia, la película no existiría.

 

La demoledora honestidad con la que traza los pensamientos y actos más extremos en el ser humano en este film, conmueve, horroriza, ¿no ese es el objetivo de todo arte? Transmitir emociones al espectador. 

 

El argumento es el siguiente: una noche en la mansión de los Nóbile, por alguna razón inexplicable existe algo que les impide salir, los que están afuera no pueden entrar, ¿no es vigente el tema? Estamos en pandemia de Covid-19, el mundo que conocimos antes es otro, ha muerto, nos enfrentamos a un nuevo mundo, necesitamos otros ojos para mirarlo y mirar al otro. 

 

Si pudiera entrevistar a Silvia Pinal jamás le preguntaría por sus examores, le pediría los detalles de su encuentro con Fellini, que me hablara de los poetas Carlos Pellicer, Salvador Novo y Xavier Villaurrutía, sus guías cuando estudió en Bellas Artes. 

 

La actriz, colaboró también en otra polémica cinta de Luis Buñuel, Simón del Desierto (1965), gracias al desafiante argumento en el que un asceta es tentado por el demonio, papel que protagonizó Silvia Pinal, la cinta ganó varios premios, entre los más destacados: el premio León de la Plata en Venecia y el Passinetti, reconocimiento que daba el Sindicato de Cine Italiano, Acapulco le otorgó la medalla André Bazin, San Francisco, California el premio Seltznick.

Volvamos a El Ángel Exterminador, es necesario señalar que la película se filmó por destino en nuestro país, Buñuel no quería rodarla en México, si revisamos su trayectoria, sus películas más emblemáticas tienen en su reparto actrices y actores mexicanos.

 

La película fue producida por Gustavo Alatriste, empresario, productor y ex esposo de la actriz. Sin restar mérito a Viridiana, en una postura absolutamente personal, el papel de Leticia “La Walkiria”, en El ángel exterminador, consolidó la carrera de Silvia en el cine de arte. No puedo dejar de pensar en una escena de la película, una  muchedumbre grita:

¡Queremos ver lo que pasa dentro! ¡No somos perros, déjenos pasar! ¡Fuera, policía, fuera! ¡Vamos allá!

Es simbólico y aterrador lo que gritan, ¿por qué nos da miedo estar con nosotros mismos? 

 

El cineasta místico encontró en Silvia Pinal la complicidad para proyectar las tres obsesiones de su arte: sexo, amor y muerte. Nadie necesita ser un experto en cine para adentrarse en historias que no se proyectan en salas comerciales. Es caduca y aburrida la máscara del espectador erudito, purista, tan sólo necesitamos abrir los ojos para permitirnos sentir, la película que podríamos definir como: bella y extraña es tal vez un antecedente de lo que ahora conocemos como reality show

 

Ante el encierro una pregunta nos cimbra, ¿quién puede salir de sí mismo? Tal vez nadie.

 

 

 

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