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Los últimos años de Andrea Palma, la primera diva del Cine de Oro mexicano

En sus años de gloria, Andrea Palma conmovió al público por su papel en la icónica película mexicana, La Mujer del Puerto

Foto: Escena de la película La Mujer del Puerto
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En 1934 se estrenó en México una película que contrastaría radicalmente con el tipo de cine que se estaba produciendo en esa época, La Mujer del Puerto, protagonizada por Andrea Palma.

En un momento en el que casi todas las cintas tenían una narrativa nacionalista, esta historia abordaba temas fuertes como la prostitución, el incesto y el suicidio, logrando mantenerse justo en el margen de las reglas de censura de aquellos años.

Fue la conmovedora interpretación de su protagonista lo que convirtió al filme en un clásico y catapultó a Andrea Palma al estrellato.

 

Aunque siempre supo que quería dedicarse a la actuación, Guadalupe Bracho Pérez Gavilán –como se llamaba en realidad– no se imaginó que esto sería posible, pues la idea no era del agrado de sus padres.

Esto, a pesar de que los Bracho tenían parientes exitosos que trabajaban en cine: Dolores del Río y Ramón Novarro.

Convencida de probar suerte por su cuenta, la joven viajó a Hollywood, en donde conoció a Marlene Dietrich y, estaba trabajando como su modista, cuando el destino la trajo de vuelta a México para su debut en la pantalla grande.

La oportunidad llegó gracias a unas tomas de prueba que Andrea había hecho en su tiempo libre, que casualmente llegaron a ojos del director Arcady Boytler y el resto es historia.

 

¿Qué fue de Andrea Palma?

Después del éxito de La Mujer del Puerto, la actriz dio vida a Sor Juana Inés de la Cruz en una cinta de 1935, pero fue Distinto Amanecer (1943), dirigida por su hermano, Julio Bracho, lo que la convirtió en la gran heroína del cine noir mexicano.

Ya consolidada como la primera diva del Cine de Oro mexicano, pasó a hacer papeles de carácter fuerte como el de Rosaura en Aventurera (1950) y el de la Sra. Cervantes en Ensayo de un Crimen (1955).

 

Pero su legado no se limitó a las películas que protagonizó en todos estos años; también fue la principal influencia para que su sobrina, Diana Bracho, incursionara en la actuación. 

Gracias al ejemplo de su tía, desde joven la actriz decidió seguir sus pasos y en su carrera se inclinó por papeles transgresores que cuentan historias complejas, de mujeres muy reales. 

De hecho, las Bracho llegaron a compartir pantalla en la serie de televisión Ángel Guerra (1979), la última producción de Andrea Palma antes de su retiro. 

 

En sus últimos años, la legendaria actriz vivió en La Casa del Actor, donde tristemente falleció el 6 de octubre de 1987.

Aunque en este tiempo de su vida se quedó sola, encontró apoyo y compañía en este refugio fundado por Cantinflas en la década de los 40, lugar que hasta la fecha busca ayudar a histriones que ya no pueden trabajar. 

La misma Diana Bracho ha recaudado fondos en el pasado para apoyar a la organización en la que su tía pasaría sus días finales. 

El legado de Andrea Palma permanece gracias a las más de 90 películas y telenovelas en las que participó, confirmando que el brillo de esta estrella del Cine de Oro mexicano sigue vigente a través de sus inolvidables personajes. 

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