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Lo que Luis Miguel, la Serie no mostró del arresto del cantante

Hace un par de días se estrenó la tercera temporada y no podemos dejar de comparar los hechos de la vida real con lo que hemos visto en la serie

Foto: Netflix
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Durante la tercera temporada de Luis Miguel, La Serie (2018), vemos cómo El Sol de México pasó por un arresto en Estados Unidos, uno de los puntos más fundamentales de su carrera y, desde luego, de la vida del cantante.

Aquí te contamos exactamente qué fue lo que sucedió en este escándalo legal.

En los primeros capítulos de la tercera temporada, vemos cómo tocan la puerta de Luis Miguel y dos policías le ponen las esposas. Su contadora y su abogado, dos personajes centrados, le dicen que va a tener que vender su casa en Acapulco (tan querida por el cantante), así como su yate, y que aún así, van a seguir debiendo dinero.

Se trata de uno de los momentos más dramáticos en la vida de El Sol y en la serie vemos un Luis Miguel completamente devastado por la noticia, “en qué momento me convertí en esto, no quiero vender esa casa”, son las palabras de Diego Boneta interpretando al cantante.

A Luismi no le queda más remedio que realizar algunos palenques, los cuales detesta, con el fin de amenizar sus deudas. Luis Miguel no se presenta al escenario bajo las mejores condiciones y el público lo nota, abucheandolo.

El arresto en la vida real.

Lo que ocurrió en la vida real fue lo siguiente: el martes 2 de mayo del 2017 Luis Miguel fue arrestado en Los Ángeles tras una demanda que presentó su ex mánager William Brockhaus por incumplimiento de contrato, en la cual le pedía al cantante más de un millón de dólares.

Desde el 2015, Luis Miguel había cancelado arbitrariamente una serie de conciertos, y además, no le había pagado al empresario tejano William Brockhouse sus honorarios.

Brockhaus ganó el caso, pero aun así no pudo ver en los próximos años la cantidad que estaba exigiendo, por lo cual, la justicia estadounidense tuvo que intervenir, e incluso confiscaron el ostentoso auto Rolls Royce que Luis Miguel tenía en Estados Unidos.

El costo del auto no cubría la cantidad requerida, así que la jueza Virginia A. Phillips requirió de nuevo a Luis Miguel ante los tribunales, y fue en esta ocasión en donde El Sol decidió entregarse ante las autoridades, según declaraciones de su abogado Rafael Heredia, y después de haber obtenido una orden de aprehensión por desacato de las órdenes de los tribunales.

Esta era la tercera vez que Luismi debía presentarse ante los tribunales y ante el desacato, tuvo una orden de aprehensión en donde fue confinado. Pocos días después tuvo que pagar una fianza mayor a un millón de dólares para que lo pudieran dejar en libertad.

Y sí, Luis Miguel y Brockhouse lograron llegar a un acuerdo, pero fue después de muchos ires y venires, y sobre todo, de muchas negativas del cantante para colaborar en el caso.

Ejemplo de esto es que aun después de haberle confiscado las autoridades el Rolls Royce de su propiedad, pocos días después se le vio conduciendo el auto de lujo para ir a cenar a uno de los restaurantes de moda de LA.

Recordemos que este caso, uno de los más difíciles en la vida personal y profesional de uno de los ídolos de México, fue una de las tres demandas que tuvo Luis Miguel en los últimos años; la otra fue por parte de su disquera Warner Music, y la última por parte de Alejandro Fernández, por una gira que no concertó, pero que habría cobrado por adelantado.

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