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El Baile de los 41: Lo que no se mostró de la historia real de la fiesta

La película de Alfonso Herrera y Emiliano Zurita fue bien recibida tras su estreno pero, ¿qué es ficción y qué es realidad?

Foto: Netflix
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El Baile de los 41 (2020) por fin se estrenó y demostró el gran interés del público por conocer más de esta historia real que expuso la represión que vivía la comunidad LGBTQ+ en el México de Porfirio Díaz.

En la cinta, Alfonso Herrera da vida a Ignacio de la Torre y Mier, un hombre acaudalado que se casa con la hija del presidente como estrategia para cumplir sus ambiciones políticas, pero su estilo de vida lo pone bajo la mira de todos.

A través de una cinematografía impresionante, la película nos transporta a uno de los momentos históricos más escandalosos de México pero, ¿cómo contrasta la ficción con la realidad? 

Aquí te lo contamos y cuidado, porque a partir de este punto hay SPOILERS.

 

¿Existió el club secreto?

De acuerdo a Carlos Monsiváis, las fiestas clandestinas y el travestismo eran comunes en este período, pero siempre se mantenían en secreto por los prejuicios de la sociedad conservadora, así que es muy posible que los invitados a El Baile, coincidieran antes en alguna de estas reuniones exclusivas, pero no necesariamente formaran parte de un club, como pasa en la película. 

 

¿Evaristo Rivas era real?

Todo indica que el personaje de Emiliano Zurita es ficticio, aunque hay algunos rumores que vinculaban a Ignacio de la Torre y Mier con Emiliano Zapata como su amante, algo que nunca fue confirmado, pero puede que esto haya inspirado la historia de “Eva”. 

 

¿La historia real de El Baile fue como lo muestra la película?

Primero, hay que mencionar que en esa época no había un término preciso para referirse a la homosexualidad. 

Según el ensayo “Homosexualidad en México a Finales del Siglo XIX”, se les decía “pollos” a los jóvenes de clase alta que pasaban su tiempo en fiestas y su única preocupación era lucir bien, incluso, algunos de ellos eran descritos como “afeminados”, por lo que en reportes de la redada así se les conoce a los que fueron capturados. 

En cuanto a El Baile en sí, Monsiváis aclara que muchas crónicas de la época reflejan más bien el escándalo y la indignación de los medios, que la historia real de la fiesta, así que es difícil responder con exactitud la pregunta, pero se sabe que 19 de los 41 estaban vestidos como mujeres. 

“Estos son los haberes de los detenidos, imaginados o extraídos de los chismes policiales (no hay un parte oficial): faldas, perfumes caros, pelucas con rizos, caderas y pechos postizos, aretes, choclos bordados, maquillajes de blanco o de colores estridentes, zapatos bajos con medias bordadas, abanicos, trajes de seda cortos, ajustados al cuerpo con corsé”, escribe en su crónica Monsiváis, quien fue tío del director de la cinta, David Pablos.

Se cree que de la Torre y Mier, “el 42”  huyó por las azoteas y, así como él, los más privilegiados lograron comprar su libertad, mientras que el resto fue enviado a Yucatán a realizar trabajos forzados. 

 

¿Qué pasó con Ignacio y Amada?

Ambos siguieron casados y Amada Díaz permaneció leal a su esposo incluso cuando fue encarcelado por cargos de difamación contra Francisco I. Madero, ya que lo iba a visitar todo el tiempo en prisión. 

Aunque Emiliano Zapata lo liberó, el desenlace de Ignacio de la Torre y Mier es uno lamentable, tuvo que huir nuevamente y en cuanto llegó a Nueva York enfermó y murió, dejando a su esposa un gran número de deudas, por lo que tuvo que vender todas sus pertenencias. 

La historia de vida de la hija de Porfirio Díaz se relata en el libro “El Álbum de Amada Díaz” de Ricardo Orozco, donde se recuerda a la mujer como alguien que puso primero a su familia, tanto para bien y para mal.

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