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Tenemos que hablar de Kevin: su directora está de regreso

‘Nunca estarás a salvo’ es lo nuevo de la directora Lynne Ramsay, quien con apenas cuatro películas ha consolidado un estilo propio cargado de imágenes fuertes y pocos diálogos.

Foto: Sector Cine
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Por Carlos Ochoa | @Charles_Ryder

Este viernes 25 de mayo llega a la cartelera mexicana Nunca estarás a salvo (You Were Never Really Here (Reino Unido-EU-Francia, 2017),
la más reciente película de la directora escocesa Lynne Ramsay, aplaudida en el Festival de Cannes de 2017 y que supone su primer proyecto tras una larga pausa de seis años desde la macabra Tenemos que hablar de Kevin (We Need to Talk About Kevin, Reino Unido-EU, 2011), con la que se hizo de renombre internacional.

Pese a tener una corta filmografía de apenas cuatro largometrajes, Ramsay ha sabido darse a querer con la crítica cinematográfica y desarrollar un estilo propio cargado de imágenes fuertes, un envolvente diseño de sonido, planos detallados (para reflejar momentos y hasta pensamientos de sus personajes), así como poco diálogo o contenido explicativo. Es una directora que prefiere que lo que uno ve en pantalla se explique a sí mismo (gracias a la pericia del espectador y a su telaraña de edición). Ramsay complementa lo anterior con una marcada exploración de temas como la pérdida de la inocencia, la culpa, el crecer en entornos violentos o con situaciones difíciles, así como la muerte y las consecuencias que esta deja en sus personajes. Además, tampoco se toca el corazón para tratar estos temas de forma cruda y sin filtros, lo que deriva en un toque realista que han retomado algunas de contemporáneas y coterráneas como Clio Barnard (El gigante egoísta, 2013).

La directora, Lynne Ramsay

Estas inquietudes quedaron claramente plasmadas en su filme debut, Ratcatcher (Reino Unido-Francia, 1999), que no llegó a nuestro país y cuenta la historia de James, un niño de 12 años cuya familia y entorno sufren los problemas económicos y sociales de la Escocia de los 70. Ramsay nos muestra una Glasgow en decadencia y utiliza como pretexto la reubicación de familias de clase baja como parte de un programa en que el gobierno  otorga nuevos hogares para retratar una infancia perdida y las carencias de este estrato social. James vive rodeado de violencia de todo tipo: su padre es alcohólico y maltrata a su familia; los demás niños del vecindario lo molestan, y cada tato hay turbas de protesta en la zona por la mala situación económica. Además, la población de ratas crece en los alrededores y Ramsay aprovecha estos elementos para teñirlos de una cinematografía entre sepia y gris, con planos amplios de la urbe y otros íntimos, estrechos, sin olvidar elementos fantasiosos que rompen con la sobriedad de la trama para reflejar que, pese a todo, James sigue siendo niño al que le gusta jugar y soñar. Ramsay presentó su debut en el Festival de Cannes de 1999 y obtuvo con él más de diez premios internacionales, incluyendo un Bafta, pese a que su distribución comercial fue limitada fuera del Reino Unido, y nula fuera de la Unión Europea.

Pathé Distribution

Su segundo largometraje lleva por título El viaje de Morvern (Morvern Callar, Reino Unido-Canadá, 2002), adaptación de la novela homónima de Alan Warner publicada en 1995 y que sigue a la protagonista del título, una chica escocesa que se despierta una mañana con la sorpresa del suicidio de su novio, quien ha dejado el manuscrito de una novela dedicada a ella. Morvern decide hacerse pasar por la autora y publicarla, y la película narra sus desventuras al tiempo que lidia con la muerte de su pareja, su propia soledad y una búsqueda de afecto que la lleva hasta España. Protagonizada por Samantha Morton, Ramsay retoma su interés por la juventud descarriada y perdida con un personaje que no duda dos veces en hacerse pasar por otra persona para conseguir dinero y salir adelante, y la somete a prueba al enfrentarla a personajes exóticos en entornos desconocidos que no son más que el reflejo de su personalidad algo distorsionada. Su paleta de colores es oscura, precisamente por esto mismo, y se nota ya la estilización de escenas que exploraría con más soltura en su tercer y más conocido largometraje.

Alliance Atlantis / BBC Films

Tenemos que hablar de Kevin, otra adaptación de una novela, esta vez escrita por Lionel Shriver, fue un todo un éxito que colocó a Ramsay en la mira internacional, al tratarse de un desmenuzamiento de la infancia de un joven asesino que mata a varios compañeros de escuela. Su particularidad es que no solo explora al joven Kevin, sino también a su madre, Eva (interpretada por una fenomenal Tilda Swinton), quien desde un inicio se siente ambivalente ante la perspectiva de la maternidad y no sabe cómo tratar a su hijo. Es mediante flashbacks estilizados en rojo sangre, una gran edición de sonido y sutiles pero claras miradas a lo que ha hecho Kevin, a sus reacciones y a la relación entre los cuatro miembros de su familia, que Ramsay construye su más fuerte trabajo hasta la fecha y que resulta en una tremenda exploración sobre los patrones de educación, la influencia del comportamiento de los padres con los hijos y, una vez más, las posibles consecuencias de una infancia complicada en un entorno plagado de violencia psicológica. La cinta se encuentra disponible en Netflix.

Corazón Films

Es así como llegamos a Nunca estarás a salvo, protagonizada por Joaquín Phoenix, quien recibió el premio a Mejor Actor en Cannes 2017. La película está basada en la novela del mismo nombre de Jonathan Ames, y una vez más Ramsay retoma algunos de sus tópicos y los embalsama con una historia de violencia mezclada con un toque de suspenso a través del personaje de un asesino que se dedica a buscar a niñas desaparecidas.

A continuación, les dejamos el tráiler de la película y los invitamos a que nos cuenten qué han visto de Lynne Ramsay. ¿Qué opinan sobre su filmografía?

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