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Ken Loach: Una voz para la clase obrera

El legendario director inglés se ha caracterizado por sus retratos realistas de la sociedad.

Foto: eOne Films
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Ken Loach nació el 17 de junio de 1936 en Inglaterra, en el seno de una familia de la clase trabajadora. Durante sus años como estudiante se interesó en el teatro y participó como actor en algunas obras. Años después, Loach logró obtener un trabajo en la BBC. Ya para ese entonces, a principios de los años sesenta, estaba totalmente interesado en la producción audiovisual que requería más elementos además de la historia y las interpretaciones.

Sin embargo, Loach no se identificaba en lo absoluto con la programación televisiva de su compañía, usualmente dedicada a contar relatos de la alta sociedad. Su interés en el realismo social, por el cual es reconocido actualmente, había comenzado a desarrollarse. 

Loach y su equipo cercano se salieron con la suya en repetidas ocasiones, realizando dramas para la BBC sobre la gente común, filmados en locaciones reales y muchas veces con “no actores”. Pronto trasladó esa visión al cine y su filme Kes (1969) —el cual expone la dura realidad del adolescente Billy Casper— se convirtió en un éxito sorpresivo. 

Posteriormente, sus colaboraciones con el escritor Jim Allen hicieron de su trabajo un ente más y más político, mientras que el mismo entorno se tornaba más complicado. Colegas de su generación como Alan Parker y Ridley Scott se fueron a trabajar a Estados Unidos, al tiempo que Loach sufría por conseguir financiamiento en Inglaterra. Fue un periodo difícil profesional y personalmente debido a una tragedia que lo marcaría de por vida: la muerte de su hijo de cinco años en un accidente automovilístico. 

Loach cambió de rumbo y decidió adentrarse al cine documental, sin embargo, la censura se hizo presente cuando su trabajo, Questions of Leadership (1983), concluyó que los líderes de los respectivos sindicatos habían traicionado a sus trabajadores. La controversia siguió persiguiendo a Loach una vez que intentó dirigir una obra de teatro escrita por su amigo Allen y titulada Perdition, la cual fue catalogada como antisemita y consecuentemente cancelada. Abandonando sus principios con tal de ganarse la vida, Loach incluso tuvo que dirigir comerciales para marcas como McDonald's.

Afortunadamente los tiempos cambiaron, relativamente, y Loach fue encontrando poco a poco un segundo aire en el cine a principios de los años noventa. Lo mejor para su carrera estaba por venir: diversos filmes aclamados y premiados como Vientos de libertad (The Wind That Shakes the Barley, 2006) Yo, Daniel Blake (I, Daniel Blake, 2016), ambos ganadores de la Palma de Oro en el festival de Cannes.

Después de que había anunciado su retiro, Yo, Daniel Blake significó el regreso de Loach para una vez más darle voz a la clase obrera británica en tiempos donde el partido conservador tiene el poder y se han tomado decisiones polémicas como el famoso Brexit (la salida del Reino Unido de la Unión Europea). Así, Loach podrá ser descrito por las personas que lo conocen como un verdadero caballero, amable y sereno, pero su obra continúa siendo incendiaria e incómoda. 

Películas esenciales de Ken Loach

Kes (1969)

Hidden Agenda (1990)

Vientos de libertad (The Wind That Shakes the Barley, 2006)

Buscando a Eric (Looking for Eric, 2009)

Yo, Daniel Blake (I, Daniel Blake, 2016)

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