NOTICIAS

El culto a Bill Murray

Un excéntrico actor con algunos hits palomeros y otros no tanto, pero, ¿en qué momento se convirtió en este gran personaje?

Foto: www.losandes.com.ar
publicidad

En películas taquilleras como Los Cazafantasmas (Ghostbusters, 1984) o El Día de la Marmota (Groundhog Day, 1993 ), Bill Murray nos ha hecho reír con la personalidad sarcástica que lo caracteriza. Hay algunos puntos clave dentro de su carrera como actor que han cambiado el rumbo de la fama de este personaje y que vale la pena mencionar.

Una de las películas que dieron un nuevo vuelo a su carrera y lo lanzaron a las garras del culto cinematográfico fue Perdidos en Tokio (Lost In Translation, 2003), dirigida por Sofía Coppola, hija del legendario Francis Ford Coppola, con la que Murray ganó el Golden Globe a mejor actor y Coppola como mejor guion (tanto en los Golden Globes como en los Óscar).

Otro de los grandes vuelos que ha tomado su carrera como actor es con la directa asociación con el director Wes Anderson. Desde Academia Rushmore (Rushmore, 1998), la segunda película de Anderson, ha colaborado en prácticamente todos sus largometrajes: Los Excéntricos Tenembaum (The Royal Tenenbaums, 2001), La Vida Acuática de Steve Zissou (Life Aquatic, 2004), Viaje a Darjeeling (The Darjeeling Limited, 2007), El Fantástico Sr. Zorro (Fantastic Mr Fox, 2009), Un Reino bajo la Luna (Moonrise Kingdom, 2012) y El Gran Hotel Budapest (The Grand Budapest Hotel, 2014). Las historias y papeles excéntricos que plantea Anderson en sus películas y que Murray desarrolla con naturalidad y perfección son un gran punto de partida para la postura actual del actor ante su fama, pero realmente es su relación con la gente la que le ha dado un culto alrededor de su desempeño en el mundo del espectáculo.

Existen muchos rumores acerca de Bill Murray y su vida social fuera de las cámaras. Independiente de los papeles que lo han caracterizado por su perspicaz desempeño, Murray se desenvuelve en su vida diaria, al parecer, de la misma manera.

Distintas historias nos cuentan que Bill ha aparecido repentinamente en diferentes karaokes, con el sólo objetivo de cantar algunas canciones con la gente del lugar, que ha crasheado bodas simplemente para felicitar a los novios, o que ha ido a fiestas de fraternidades en donde, después de un par de tragos en una taza de café, decide lavar todos lo vasos usados en la fiesta. Una característica que une a varias de estas historias, es una frase que Murray le dice a las personas: “No one will ever believe you”.

Haciendo más populares sus encuentros, durante 2012, Murray se dio a la tarea de hacer una gira para la gente, en la que anunció un calendario de fechas y ciudades que visitaría con el objetivo de crashear una fiesta. Esto detonó un sin fin de fotografías de los usuarios, que públicamente invitaban al actor a su fiesta: “Bill Murray can crash here”.


Imagen: www.libertaddigital.com

Tal ha sido el fervor por sus esporádicas apariciones en público, que hoy existe un sitio web (http://www.billmurraystory.com) en donde todos los usuarios son invitados a colaborar y contar cuál ha sido su experiencia con Bill Murray. 

Bill Murray es un gran actor, cuyo carisma lo ha llevado a desempeñar papeles atípicos y, en casos, sumamente encantadores, pero que su constante conexión con la gente, junto con su excéntrica forma de ser, son los factores que le han dado un esquema diferente a su fama, convirtiéndolo en un actor de culto para nuestra generación.


Imagen: bashny.net

publicidad

Te puede interesar