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8 actores del Cine de Oro que se cambiaron el nombre para triunfar en pantalla

Todos conocemos sus rostros y sus películas, pero ¿sabes el nombre real de estas estrellas del Cine de Oro?

Foto: imdb
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Son muchos los actores que tuvieron que hacer grandes esfuerzos por triunfar en el cine; algunos se tuvieron que mudar de país, otros sacrificaron su estabilidad económica y en ciertos casos, hasta se tuvieron que cambiar el nombre.

Por supuesto, esta sigue siendo una práctica común y los “nombres artísticos” han sido parte esencial del éxito de muchos famosos, pero siempre resulta fascinante descubrir su origen y su nombre real.

A continuación hacemos un repaso de esas figuras del Cine de Oro mexicano que recurrieron a otros nombres para impulsar su carrera.

 

Ninón Sevilla 

Emilia Pérez Castellanos adoptó el nombre de Ninón cuando empezó a trabajar como bailarina en Cuba a escondidas de su familia. Está inspirado en Ninón de Lenclos, una cortesana y escritora francesa que fue representante de las mujeres independientes de la época. 

 

Roberto Cobo

Sus apellidos reales eran García Romero, pero después de perder a su padre y que su mamá se casara de nuevo, decidió adoptar el apellido de su padrastro, Alejandro Cobo. Con este nombre fue que debutó en las carpas de teatro itinerante y el resto es historia.

 

Arturo de Córdova

Nació como Arturo García Rodríguez, pero cuando iba a hacer su debut en el cine un amigo le sugirió que se cambiara el nombre, ya que su apellido era muy común. Al final se decidió por ése en honor a la Ciudad de Córdoba en Argentina, donde pasó su niñez.

 

 

Ignacio López Tarso

El escritor mexicano, Xavier Villaurrutia, era el maestro de actuación de Don Nacho y fue él quien le dijo que Ignacio López López no sonaba tan bien para un actor. Así que lo cambió por López Tarso inspirado por Saulo de Tarso, el personaje bíblico.

 

 

Jorge Mistral

Su nombre real era Modesto Llosas Rosell, aunque nunca se supo con exactitud por qué eligió “Jorge”, seguramente fue una manera de alejarse completamente de sus estudios en Derecho, para empezar desde cero como actor de teatro.

 

Fernando Luján

Fue uno de los pocos niños actores del Cine de Oro, así que en sus inicios debutó con su nombre real, Fernando Ciangherotti. En sus siguientes películas se animó a cambiarlo para que fuera más fácil de pronunciar.

 

Flor Silvestre

La leyenda del cine y la música se llamaba Guillermina Jiménez Chabolla, pero desde sus inicios en la radio intentó con distintos nombres artísticos hasta que finalmente se quedó con Flor Silvestre, en honor a la película del mismo nombre con Dolores del Río.

 

Carmen Montejo

María Teresa Sánchez González era originaria de Cuba y al llegar a México fue el director Chano Ureta quien le sugirió cambiarse el nombre. Se decidió por Montejo por el Paseo Montejo de Mérida, lugar donde vivió por un tiempo.

 

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